https://ep01.epimg.net/elpais/imagenes/2020/03/04/opinion/1583355199_239622_1583355794_noticia_normal.jpg

Las broncas del presidente

Tercera fase de la pandemia y las opiniones de unos y otros no cuadran. Ex secretarios de Salud y medios internacionales como The New York Times, El País y The Wall Street Journal, desmienten las cifras oficiales de Hugo López-Gattel, nueva vedette a modo del show palaciego quien versátil como es, agregó la lectura poética a su diario informe televisivo para hacer del encierro doméstico algo más aburrido.

Por su parte, el presidente declara, opina, critica, se burla, amenaza, desdice, afirma, se equivoca, regaña, en fin… cumple el papel de que “el gobierno es el dirigente de la opinión publica, no su esclavo”.

Los ataques contra sus opositores, contra “los moros con tranchete”, contra los medios y las redes sociales, contra los adversarios, contra los empresarios, contra los conservadores y neoliberales, contra su eterno rival, Felipe Calderón, son cada día más rudos.

“Abusan, atacan, Twitter y Facebook, padecen de infodemia, propalando mentiras e información maliciosa sobre el Covid-19”, acusa el presidente. “Se han convertido en propagadoras de noticias falsas y campañas orquestadas contra mi gobierno”.

Irritado, ordenó al encargado del Sistema de Radiodifusión, Jenaro Villamil, fijar la posición del gobierno respecto a Facebook, Twitter, Google, Amazon y Microsoft. “Rápido y Furioso” Villamil los calificó como “ganadores” de la Infodemia, la cual genera percepciones negativas, prejuicios contra las personas que atienden el coronavirus. Los ataques contra el personal de salud. Tema que no es casual, tiene que ver con esta estrategia de criminalizar, señalar o alimentar prejuicios. Acusó a las redes sociales de haber multiplicado sus ingresos en más de 5 mil millones de dólares, Google en más de 6 mil millones de dólares, y YouTube creció mas de 52% en el primer trimestre de 2019. Respecto a WhatsApp, dijo que difunden videos y audio cuyo objetivo es promover la desconfianza social y el miedo entre los sectores populares que no tienen posibilidad de contrastar la información.

El presidente reconoció, hay que decirlo, la existencia de “bots” en su plataforma de twitter, lo cual considera y demuestra el “mal uso” de las redes sociales. Se refirió también al servicio de microblogging, (mecanismos automatizados en la difusión de información) usados por grupos políticos que actúan en su contra, usando dineros públicos que destinan para desinformar, no para garantizar el derecho a la información, sino para falsear, calumniar y que no se va a poder saber.

La perorata presidencial sobre los medios de comunicación y las redes sociales dejaron claro que el presidente, al igual que su homólogo estadounidense, no comulgan con la prensa que los critica por errores y políticas equivocadas que a menudo cometen, sin olvidar el personal y autoritario “modito” de gobernar, como dijo el presidente al referirse al Consejo Coordinador Empresarial, mismo que le solicitó una reunión para mostrarle el proyecto que incluye 64 puntos viables de apoyo a las Pymes.

El presidente se negó a recibirlos, irritado los comparó con los empresarios del Fobaproa. “Que resuelven ellos sus bancarrotas, ellos son los responsables de sus empresas, que se reúnan con la secretaria de Economía, Graciela Márquez Colin”, funcionaria que no supo leer 12,315,447 (12 millones 315 mil 447) confundiendo millones con miles.

Abrir tantos y diversos frentes no conviene ni al gobierno porque se desgasta rápidamente, ni a todos los “adversarios” metidos en el mismo costal. No es así, los privilegiados de otros tiempos no son los del presente, aunque posible es que tengan las mismas mañas, pues a fuerza de ser sinceros, lo que ha cambiado es el dinero y los privilegios a otras manos y carteras, pues los que hoy reclaman son los desplazados de la Nueva Corte que hoy ocupa Palacio Nacional.

De manera, que en momentos en la que la salud de la nación está en grave riesgo, el presidente debería tranquilizarse, beber sorbos de pasiflora, recomendaba, Jesus Reyes Heroles, a fin de construir acuerdos con todos los sectores, teniendo presente que el gobierno es para todos y no solo para el “pueblo pobre”, o el nefasto “nosotros”, o el “no somos iguales”, que divide y enfrenta. Eso es populismo improductivo, el ejemplo de Venezuela, que ni papel sanitario produce, es doloroso y todo por la culpa de un dictador terco, mesiánico y autoritario, figura que en México no tiene ni tendrá cabida.

@luis_murat

https://www.facebook.com/luisoctaviomurat/