La cuarentena

Al igual que la mayor parte de las 126 naciones que padecen la pandemia del virus la sociedad mexicana vive los días de guardar que las autoridades de salud recomiendan, a diferencia de que las personas que hagan caso omiso de la instrucción oficial no serán multadas como sucede ahora en España e Italia, países en los que la enfermedad ha matado a cientos de personas, causa fatal que obliga a imponer medidas más estrictas para tratar de contener el virus.

En nuestro Continente, México, Estados Unidos y Canada acordaron restringir el tránsito de sus fronteras y dejar paso franco a viajes prioritarios como urgencias médicas, comercio, escuelas y trabajadores de ambos países.

Por lo que respecta a California, Illinois y Nueva York, se acordó la cuarentena solicitada por los gobernadores a los congresos locales y acorde con los pobladores de los tres estados de la Unión que tienen permitido salir a comprar víveres, medicinas y otras actividades de primera necesidad. Los que anden por las calles sin necesidad de hacerlo pueden ser requeridos por las patrullas policiacas mismas que les instruirán para regresar a casa y respetar la cuarentena.

De esta forma las 26 naciones azotadas por la pandemia se organizaron para guardar la cuarentena, en Italia cantan en los balcones, en España las cacerolas cobran sonido en las terrazas, en otras poblaciones la música culta se escucha para soportar y relajar el encierro evitando con ello la violencia familiar; en suma las sociedades saben organizarse para enfrentar los desafíos resultado de los errores y excesos cometidos.

¡Que mejor oficio que el de ser individuo sobre la tierra! Afirmaba Máximo Gorki refiriéndose a las conductas humanas en el contexto social de los países que conforman la faz de la Tierra.

Ahora mismo los 126 países que enfrentamos la enfermedad estamos dejando testimonios para el futuro de la historia del planeta, página que deberá terminar con buenos y positivos resultados para la salud y el bien público, a fin de continuar hacia adelante en este peregrinar del ser humano que parece no tener fin.

Avances positivos logrará la ciencia médica y los resultados que obtenga protegerán la salud de las futuras generaciones humanas que no padecerán lo que ahora a nosotros nos toca enfrentar y resolver, es nuestro turno, nuestra responsabilidad en la que no caben los errores ni los intereses personales ni de grupo, solo interesa el bien de las naciones y no debemos fallar.

En efecto, la época que estamos viviendo nos enseña lo importante que es tener conciencia social para superar las adversidades y no dejarnos vencer; para ser conscientes que lo mejor es cumplir con las recomendaciones que a diario se hacen y aprender de las experiencias que se viven en otras partes del mundo.

En este punto las sociedades son formidables para organizarse, incluso, hay ejemplos que nos indican que las naciones van adelante de las propias autoridades tomando decisiones positivas, o interactuando a buen ritmo para superar las crisis que exigen liderazgos capaces y ejemplos de conductas dignas de respetarse como en este caso son las cuarentenas y las medidas de higiene constantes.

En este punto sería recomendable que el Presidente de México fuera el ejemplo a seguir de la conducta sanitaria que se debe guardar en público, es decir, dialogar a la distancia mínima de dos metros, no besar ni abrazar a las personas de ninguna edad (especialmente niños, que son el mayor medio de infección), no convocar a mitines en plazas públicas, no aprovechar la crisis de salud para actos populistas y menos hacer chistes en momentos trágicos en que la vida esta en juego. Ánimo y coraje para no rendirnos si, payasadas no.

Ser ejemplo para la nación del respeto que un gobernante debe tener por la ciencia médica y los especialistas responsables de la salud pública es lo que se requiere.

Recomienda el Presidente no politizar la pandemia y él es el primero en hacerlo, incluso culpa a sus adversarios de lo que ahora nos acontece como es la falta de medicinas, de instrumental médico, de infraestructura hospitalaria y de los seis decesos habidos en Villahermosa, a causa de medicinas caducas que fueron recetadas por médicos irresponsables.

En consecuencia, la cuarentena como medida preventiva para no contraer la enfermedad debe servirnos, a gobernantes y gobernados, para reflexionar sobre lo que hemos hecho bien y lo que hemos hecho mal, a efecto de recomponer conductas que, como el virus, enferman a la sociedad y dividen al país a causa de crear rivalidades que el ego incita pero que no conducen a México mas que a cometer errores que urge evitar.

Todavía es tiempo de corregir señor Presidente y la cuarentena nos ofrece una buena oportunidad para reflexionar.

@luis_murat

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