¡Planchado!

Con la experiencia que la caracteriza, demostrada a lo largo de su amplia trayectoria política, Nancy Pelosi, líder de la Cámara de Representantes, se adelantó al Presidente Trump, declarando que el Tratado Comercial con México y Canada estaba “planchado”.

Es una victoria para los trabajadores estadounidenses, afirmó Pelosi, colgando, en automático, la medalla política a su partido, y a ella misma, al haber pronunciado el “Done” del Acuerdo trilateral. Lo que sigue es mero trámite.

Casi al mismo tiempo de las declaraciones de la Presidenta de la Cámara de Representantes, en Ciudad de México se iniciaba el acto político-comercial para firmar el protocolo de modificaciones laborales del T-MEC, y dar a conocer los últimos ajustes en torno al T-MEC.

Al acto asistieron el Presidente de México, Andrés López Obrador, legisladores mexicanos, la viceministra de Canada, Christia Freeland, Robert Lightthizer, de Estados Unidos, y Jared Kushner, asesor, y yerno del Presidente Trump, Jesus Seade, subsecretario para América del Norte, y jefe negociador del T-MEC, como testigos y firmantes de la ratificación dl T-MEC.

Lo que sigue, decíamos, serán meros trámites, firmas de los congresos de cada país, firmas de los comités comerciales y, por último, las firmas de los Ejecutivos de cada país. De manera, que todo estará listo para la primera semana de enero, sino es que un poco antes, debido a las fiestas navideñas y al inicio del juicio político a Mr. Trump.

En la reunión de alto nivel en Palacio Nacional, quedaron aclarados y solucionados los desacuerdos que impedían la aprobación unánime del T-MEC, en los que el gobierno mexicano no aceptaba la presencia de inspectores comerciales. Se aceptaron panelistas, que con las reservas del caso y en la práctica, veremos si los inspectores y panelistas son lo mismo, o, en efecto, su función será diferente.

El Pacto comercial de América del Norte fue un largo camino que transitaron los tres gobiernos. Las negociaciones fueron duras, incluso hubo, pleitos, y las amenazas y blofeos de Mr. Trump, en el sentido de salirse de la negociaciones.

Hubo, por parte gobierno de México, que sortear fuertes presiones comerciales de Estados Unidos, aun contando con la asesoría, apoyo y experiencia de los funcionarios del gobierno anterior.

Con la ratificación del T-MEC se ha logrado un Acuerdo comercial que moderniza al actual tratado de Libre Comercio, aprobado y puesto en práctica hace veinticinco años, Tratado comercial que disparó el comercio en los 3 países, situando a México como el primer socio comercial de Estados Unidos, y convirtiendo a las empresas de producción mexicanas en fabricas vitales para el comercio exterior de Estados Unidos.

Cabe señalar, que a través de las fronteras de México y Estados Unidos, cruzan productos con valor aproximado de 1,700 millones de dólares diariamente.

El nuevo Acuerdo comercial, no solamente traerá beneficios económicos para los tres países americanos, también significará una herramienta política, que pronto, habrá de ser utilizada en Estados Unidos por los republicanos y los demócratas, partidos que están en el arrancadero de las campañas electorales.

Ambos le hablarán al electorado de los esfuerzos desarrollados para llevar a cabo el T-MEC, y, en ese sentido, ambas Cámaras legislativas pelearán su participación definitiva para lograr conciliar los intereses de México, Canadá y Estados Unidos. Por esta razón, Nancy Pelosi se adelantó a declarar que el T-MEC ya estaba “planchado”, a fin de proyectarlo públicamente como un logro del Partido Demócrata al haber convencido al más importante sindicato de estibadores, AFLCIO, de aceptar las modificaciones laborales hechas en las últimas horas por los legisladores de ambos partidos, y, de esa forma, allanar el camino para las firmas que el martes se plasmaron en Palacio Nacional.

El T-MEC, traerá cambios en México, principalmente confianza política y financiera en el gobierno mexicano, pues disipará las dudas, sombras y fantasmas que rondan a Palacio Nacional, toda vez que el Presidente, durante todo un año, marcó una franca oposición al libre comercio y al libre mercado, lo cual impactó a los inversionistas, el turismo internacional disminuyó considerablemente, basta y sobra saber la situación que se padece en Quintana Roo, Guanajuato, Guerrero, Veracruz, Morelos, Sinaloa, estados donde la violencia se disparó a niveles nunca vistos, y la desconfianza en las instituciones aumentó considerablemente.

El cambio de actitud del titular del gobierno mexicano y el resultado de las elecciones en Estados Unidos, pueden traer vientos de fronda que realicen los cambios económicos que la nación demanda.

@luis_murat

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