Grata visita

Hay visitas que se agradecen como fue la del ex Presidente de Uruguay, José Alberto Mujica Cordano, “Pepe Mujica”, quien hace unos días estuvo en México invitado al acto político del primer año de gobierno del Presidente Andrés Manuel Lopez Obrador.

Al día siguiente, el ex Presidente, José Mujica, asistió a la Universidad Iberoamericana a un evento, que en su honor le ofreció el Sistema Universitario Jesuita (SUJ) para otorgarle el Doctorado Honoris Causa por su contribución y trabajo realizados como líder en América Latina que plantea la reconciliación, la justicia y la integración de los pueblos y naciones latinoamericanos, así como su compromiso por la paz, la igualdad y la democracia.

Luchador social, activo militante y líder del Movimiento Tupamaro, preso 13 años en las cárceles durante la dictadura de Juan María Bordaberry.

En 1985 en libertad, José Mujica se dirigió a los jóvenes que quisieron escucharlo: “La pasión no justifica la miseria…la miseria del alma. Nacimos para luchar por la igualdad, y por el sueño de un hombre, sino nuevo, algo mejor”.

En el libro autobiográfico, “Memorias del calabozo”, de Raul Sendic o Mauricio Rosencof, serie de Netflix titulada como “la noche de los 12 años”, dirigida por Alvaro Brechner, y con Antonio de la Torre, Chino Darín y Alonso Tort como protagonistas, se narra aquella pesadilla de horror, golpizas brutales y condiciones infernales de internamiento que llevaron, a José Mujica y a sus compañeros de lucha, al borde de la locura a causa de los inhumanos confinamientos en calabozos inmundos donde hablaba con las arañas, con las hormigas, bebió su propia orina y perdió los dientes y el cabello.

El 1 de marzo el partido Colorado con José Batlle y Ordoñez llevó al poder a Julio María Sanguinett, quien estableció en Uruguay las bases de un país moderno dotado de leyes avanzadas como la ley del divorcio, jornada de trabajo de 8 horas, descanso de 40 días por embarazo, pensión a la vejez e invalidez. Una semana más tarde el Poder legislativo aprobó la ley de amnistía para todos los presos políticos.

Una vez en libertad, enfermo de la vejiga y los riñones debido a la falta de agua y alimento, José Mujica reinició el camino de la política. En 1989 solicita su ingreso a una organización de izquierda, el Frente Amplio fundado en 1971 para poner fin a la alternancia de los dos partidos tradicionales de Uruguay, el Partido Colorado y el Partido Blanco. De esa forma, Mujica se inserta en la vida política de su país dejando atrás su vida de guerrillero tupamaro.

Es electo diputado, luego senador, ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, durante el primer gobierno de Tabaré Vázquez, a quien más tarde sucedió en la Presidencia de Uruguay logrando el 52,39% de los votos.

Como Presidente, José Mujica, desplegó su talento político, su sensibilidad humanística, le llegó a la gente del campo, hablando a diario de todos los temas que interesaban a la sociedad por la radio pública en un programa llamado “Habla el Presidente”.

José Rilla, doctor en Historia y profesor en la Universidad de la República y del Centro Latinoamericano de Economía Humana, se expreso así del Presidente Mujica:

“Tiene un gran talento para la comunicación política […] lejos de la retórica docta a la que detesta y de la que se aleja expresamente […] Cuando se dice, “es el presidente más pobre del mundo,” se está hablando de un sobreviviente del naufragio de la política pos moderna […] levantando una credibilidad única, con aire mesiánico que trasciende a Mujica. El problema no es la excepción sino la regla, es decir, la creencia de que la política ya no es un lugar virtuoso. Es un mundo de bribones, aprovechados, corruptos y mentirosos”.

Mujica es un raro ejemplar de la política, no usa la computadora, menos el twitter, no tiene tarjeta de crédito, ayuda a sus vecinos, hace la fila para comprar el pan, va por la tapa del inodoro del baño de su casa, etc.

Ese hombre, esa rara Avis, nos visitó hace unos días, dejando ideas para reflexionarlas, más aun, cuando afirmó que: “Hay una tendencia contemporánea bastante masiva, de que los pueblos tienden a votar contra los gobiernos, sin tener muy claro a favor de quien votan”.

“Al final votan en contra de lo que hay. Porque al mexicano, me voy a permitir decirle: yo no voy a creer que masivamente los mexicanos se transforman de izquierda. Yo creo que votaron masivamente hartos, que no es lo mismo”.

Consulta bibliográfica:

“El loco encanto de la sensatez”, libro de Jose Mujica María Esther Gilio.

“De tupamaro a Presidente”. María Esther Gilio.

“La noche de 12 años”, película de Alvaro Brechner. Netflix.

“Memorias del calabozo”, libro de Rosencof y Fernandez Huidobro.

@luis_murat

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