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Largas filas por ineptitud de Seculta para vender boletos

Francisco Vásquez

Largas filas por ineptitud de Seculta para vender boletos

Desesperación, inconformidad y molestia vivieron miles de oaxaqueños que querían disfrutar de los conciertos paralelos a las fiestas de la Guelaguetza por la incapacidad y la desorganización de los directivos de la Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca (Seculta).

Ayer, cuando se dieron cuenta que la empresa Ticketmaster no vendería los boletos, los responsables quisieron entrar al quite y expenderlos en el Teatro Juárez, Macedonio Alcalá y Álvaro Carrillo, sólo que por su desorganización lo único que lograron fue generar un caos vial y la toma de los edificios, cuando las filas no avanzaban y ellos anunciaron la suspensión de las ventas.

Desde hace días, cuando anunciaron los conciertos de Rock en tu Idioma Sinfónico, Ángeles Azules y Lila Downs en el Auditorio Guelaguetza, los oaxaqueños quisieron comprar los boletos, y los organizadores alegremente anunciaron que ya estaban a la venta en Ticketmaster, pero no fue cierto.

Cuando la gente hablaba a sus oficinas para preguntarles, invariablemente respondían que Ticketmaster vendería los boletos y los encauzaban a la página de Internet de la empresa; el problema es que nunca pudieron contactar con esa expendedora de boletos y todo resultó ser un soberano engaño.

Ante la presión y la cercanía de la fecha de los eventos, a través de un comunicado se informó que los boletos ahora sí podrían ser adquiridos únicamente en las taquillas de los teatros Macedonio Alcalá, Juárez y Álvaro Carrillo, a partir de las 10:00 horas, con costo de 200 pesos para la sección A y 150 pesos para la sección B, con venta máxima de dos boletos.

Según la Seculta, los boletos para el concierto de Rock en tu Idioma Sinfónico se estarían vendiendo en el Teatro Álvaro Carrillo; para el concierto de Los Ángeles Azules, en el Teatro Juárez; y para el concierto de Lila Downs, en taquillas del Teatro Macedonio Alcalá.

Los interesados tuvieron que llegar desde las tres de la mañana y esperar afuera de las taquillas, mientras otros llegaron a las cinco de la mañana para formarse y poder adquirir los boletos, algunos con la ilusión de adquirir los boletos gratuitos de las secciones C y D. Pero todos tuvieron que esperar más de 12 horas para comprar boletos.

Poco después de las ocho de la mañana las filas eran de varias cuadras en las tres taquillas, por lo que la inconformidad comenzó a gestarse, pues a esa hora no daba inicio la venta de las entradas.

La aglomeración creció y los organizadores tuvieron que solicitar el apoyo de la Policía Vial del municipio de Oaxaca y la estatal para regular el tránsito de vehículos, pues las personas caminaban por fuera de la banqueta; en la taquilla del Teatro Juárez, la fila abarcó la avenida, pasando por las calles Reforma, Humbolt y llegando hasta Gómez Farías.

Cerca de las 11:40 de la mañana, las largas filas avanzaban con lentitud, situación que encendió los ánimos de las personas que iniciaron un bloqueo sobre avenida Independencia en protesta por la demora en la venta de boletos en la taquilla para acceder al concierto de Lila Downs.

Los inconformes reprocharon que los organizadores no cumplieron con la hora establecida para la apertura de la taquilla y la situación se salió de control de la Seculta que atribuyó su incapacidad a una supuesta falla del sistema Ticketmaster, a lo que hicieron eco los noticieros subvencionados por el gobierno del estado.

Todo el caos vial y la manifestación obligó a la Seculta a cerrar la taquilla del Teatro Macedonio Alcalá y, sin dar mayor información, únicamente publicó en su cuenta de Twitter que: “Por razones ajenas al gobierno del estado de Oaxaca y a la Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca, la venta de boletos se iniciará después de las 12:30 horas”, deslindándose de la situación.

Algunos de los inconformes se quejaron de que si todo en este gobierno es un completo desorden, cómo se podía esperar que se organizara correctamente una simple venta de boletos; qué cómo iban a culpar a Ticketmaster, si es una empresa seria, la falta de seriedad es del gobierno, se decía.

Lo cierto es que el personal que Seculta tenía en las taquillas no sabía ni cómo controlar la situación, porque nunca se pusieron de acuerdo con Ticketmaster sobre la forma en que ellos venderían los boletos, por lo que no abrieron a las 10 horas y cuando se les vino encima el caos se limitaron a esconderse y no brindar la información necesaria.

A las 15:30 horas, el gobierno del estado comenzó a circular un comunicado en diversos medios de comunicación, asegurando que Ticketmaster había resuelto las fallas para la venta de boletos, por lo que las ventas se reanudaban de manera normal en las tres taquillas, sin embargo, las filas no avanzaban.

Quienes también se hartaron de la situación fueron las personas que estaban en las inmediaciones del Teatro Juárez, ya que a la una de la tarde la venta aún no comenzaba y se decía que estaban entrando de 20 en 20 personas con ficha en mano, pero que aún había problemas con Ticketmaster, situación que se salió de control y ante la lentitud de la taquilla, las personas iniciaron un bloqueo cerca de las 4:30 de la tarde sobre avenida Juárez.

Poco después de las 5:30 de la tarde se retiraron, pues la Seculta informó que se habían agotado los boletos para el concierto de los Ángeles Azules.

Lo que es tener yuppies de rancho, foráneos y desconocedores de la administración y la realidad oaxaqueña, era la queja en boca de todos los oaxaqueños que se asolearon y se enojaron ante la ineptitud gubernamental.