MARIO JIMENEZ LEYVA

Silencio de periodistas en Oaxaca, en honor a María del Sol

Luis Ignacio

http://www.nvinoticias.com/nota/94405/silencio-de-periodistas-en-oaxaca-en-honor-maria-del-sol

El gremio periodístico de Oaxaca guardó ayer un minuto de silencio en honor de la fotógrafa María del Sol Cruz Jarquín, quien perdió la vida en el municipio de Juchitán de Zaragoza en un acto de violencia en el que fue masacrada la candidata a concejal por el PRI Pamela Terán y su chofer, el pasado sábado.

Directivos, reporteros, camarógrafos y fotógrafos de diversos medios de comunicación de todo el estado, de pie y en absoluto mutismo, tributaron un sencillo pero sentido reconocimiento a la joven que laboraba en la Secretaría de Asuntos Indígenas del gobierno estatal.

En el centro de convenciones, y minutos antes de ofrecer su discurso con motivo del Día de la Libertad de Expresión, el vocero del gobierno estatal Alfonso Martínez Córdova propuso el homenaje en tributo a la fotógrafa.

Entonces los presentes se levantaron de sus asientos, asumieron una postura rígida y un profundo silencio embargó el amplio salón, únicamente roto por las actividades de algunos trabajadores que laboran en el edificio de gobierno.

Los rostros de los presentes eran adustos. Fresca todavía la tragedia, la tristeza invadió a los compañeros de gremio. Los fotógrafos, cumplían con su labor de capturar la imagen del tributo.

Los 60 segundos transcurrieron y el acto conmemorativo del Día de la Libertad de Expresión continuó.

En el discurso oficial, ni una mención sobre Cruz Jarquín, ninguna información.

Sin la asistencia del gobernador Alejandro Murat Hinojosa u otro funcionario de la administración estatal, Martínez Córdova ofreció su alocución y se marchó. Los trabajadores de comunicación social completaron la faena: el sorteo de diversos regalos entre los presentes.

No hubo entonces oportunidad por conocer el avance de las investigaciones de lo sucedido ése sábado aciago en la ciudad de Juchitán de Zaragoza, en la que Marìa del Sol perdió la vida; la posibilidad de que el crimen no quede impune, de demandar garantías para el ejercicio periodístico.

Aunque sí hubo la exigencia. Exactamente después de concluir el minuto de silencio, desde el fondo del salón, una, dos o tres voces gritaron a cuello abierto: ¡Justicia para Sol”.

Esas voces, esos gritos, marcaron la diferencia.