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No estaban solas Pamela y Sol la madrugada de su asesinato

Francisco Vásquez

No estaban solas Pamela y Sol la madrugada de su asesinato

Hageo Montero López, Enrique Guajiro López y Francisco Montero López se encontraban en el Bar Jardín de Juchitán, junto con Pamela Terán y María del Sol Cruz Jarquín, la noche previa y la fatídica madrugada en que las dos últimas fueron asesinadas, junto con Adelfo Guerra, según afirman vecinos de esa población del Istmo.

Hageo Montero es candidato a la presidencia municipal de Juchitán por el Partido Revolucionario Institucional, Francisco Montero López, su hermano, era secretario de Asuntos Indígenas y de él dependía Enrique López Hernández, quien funge como director de Fortalecimiento Cultural e Interculturalidad de la dependencia.

Pamela Terán era regidora con licencia del municipio de Juchitán y candidata a síndico de Gobernación en la planilla de la Coalición Todos por México, Adelfo Guerra era su chofer y Sol Cruz Jarquín trabajaba en la Secretaría de Asuntos Indígenas en el Departamento de Comunicación Indígena Intercultural y dependía de Enrique López.

Por su parte, trabajadores de la Secretaría de Asuntos Indígenas del gobierno del estado de Oaxaca aseguran que Sol Cruz Jarquín estaba inconforme con la comisión que el entonces secretario, Francisco Montero López, le asignó para cubrir la campaña de su hermano.

Para convencerla también se sumó a la orden su jefe inmediato superior, Enrique Guajiro López, con quien se trasladó a Juchitán desde la apertura de la campaña de Hageo Montero.

Para tratar de justificar su presencia en el Istmo, Francisco Montero aseguró a los medios que él se trasladó a Ciudad Ixtepec el viernes, 1 de junio, para tratar asuntos administrativos a su cargo, pero que Sol Cruz le había pedido permiso para integrarse a la campaña de su hermano para vivir la experiencia.

Aseguró que la fotógrafa asesinada era una mujer de carácter fuerte, que tomaba decisiones propias, tratando de desviar la acusación de haber usado recursos de la dependencia a su cargo, comisionando personal en horas de trabajo para apoyar a la campaña política de su hermano.

También hizo afirmaciones en el sentido de que la fotógrafa asesinada tenía amistad con Pamela Terán, haciendo creer que era a ella a quien acudía a apoyar y justificar porqué se encontraba con ella cerca de su vehículo cuando les dispararon ráfagas de balas, causándoles la muerte.

Según ha trascendido, la misma noche de la muerte de la fotógrafa, personas anónimas saquearon sus pertenencias en el cuarto de su hotel, desapareciendo su computadora personal y la cámara fotográfica con la que hacía su trabajo de fotógrafa.

Además de las declaraciones del ahora exsecretario de Asuntos Indígenas, en la dependencia se guarda un total hermetismo sobre los hechos, pero ha trascendido que el miércoles 6 de junio se presentó personal del Ministerio Público para entrevistar a los empleados, a lo que se negó el director jurídico, argumentando que no había titular para atenderlos.

Según los trabajadores, se les ha pedido no dar a conocer ningún comentario que pudiera vincular a los mandos medios y superiores de la dependencia con cualquier orden o mostrar documentos que comprueben que la fotógrafa fue comisionada oficialmente para acudir a la campaña de Hageo Montero, hermano del entonces titular de la dependencia.

El jueves 7 volvió a presentarse a las instalaciones el personal del Ministerio Público, pero muy poco pudieron obtener en las declaraciones levantadas.