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Gobierno y organizaciones politizan recursos para el campo oaxaqueño

Francisco Vásquez

Gobierno y organizaciones politizan recursos para el campo oaxaqueño

La politización del sector agropecuario en Oaxaca por parte de las organizaciones sociales, representa uno de los principales obstáculos para el desarrollo rural del estado, aunado a la falta de estrategias y acciones del gobierno para elevar la competitividad y productividad del sector campesino.

La realidad del agro en la entidad es que las dependencias encargadas no cuentan con un diagnóstico ni metas claras, para trabajar con urgencia en mejorar la planificación y asistencia técnica a los productores, pues no basta con anunciar apoyos, los que han resultado insuficientes; sino es necesario velar de manera permanente por los intereses del sector primario en Oaxaca.

Dada la complejidad del estado, se requieren políticas públicas con visión integral específicas para cada zona, pero dirigidas a reducir el asistencialismo e incentivar la eficiencia en la producción, así como implementar herramientas como la capacitación y el impulso a la comercialización.

A tan sólo 16 meses de lo que va de la actual administración, el gobernador ha cambiado dos veces al titular de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Pesca y Acuacultura (Sedapa), el primero Eduardo Rojas Zavaleta, quien dejó el cargo por la candidatura a una diputación federal por el Partido Revolucionario Institucional y el segundo Carlos Grau López que, desde el 31 de enero de este año, sigue sin anunciar algún cambio benéfico para el sector campesino en Oaxaca.

En el Plan Estatal de Desarrollo 2016-2022, el gobierno del estado identificó la presencia de 425 organizaciones que operan en todo o en algunas regiones del territorio oaxaqueño, las cuales actualmente han radicalizado sus exigencias de tipo político y social.

Entre las principales demandas que abanderan a través de marchas, plantones y bloqueos carreteros, se encuentran solicitudes de proyectos de infraestructura básica, vivienda, productivos, apoyos agrícolas, educación, concesiones de transporte, entre otros.

El gobierno de Oaxaca, al continuar con las prácticas de una política clientelar, a fin de calmar la sensación de ingobernabilidad en la sociedad oaxaqueña, destinó cerca del 70 por ciento del presupuesto estatal del campo para entregarlo a organizaciones sociales que no comprueban la aplicación de los recursos ni tampoco el gobierno cuenta con un mecanismo para verificar en que se ocuparon los apoyos.

Tan sólo en el 2017, los trámites burocráticos y los grandes rezagos del campo terminaron con los casi 250 millones de pesos que ejerció la Sedapa.

Además, los 235 millones 990 mil 705 pesos que los diputados de la LXIII Legislatura del Congreso del estado aprobaron para el ejercicio fiscal 2018 resultaron insuficientes para aumentar la producción en Oaxaca, misma que solo aumento 1.6 por ciento.

Del presupuesto de egresos que la federación destinó a las actividades productivas en Oaxaca, en comparación con los 568.3 millones de pesos que en 2016 se etiquetaron, para el ejercicio 2018 la entidad sólo recibirá 456 millones de pesos, es decir, le recortaron 112.3 millones de pesos.

Al ser Oaxaca uno de los estados con mayor rezago en el sector agropecuario, resulta urgente implementar acciones a favor de los productores, además de garantizar una correcta aplicación de recursos, terminando con los intermediarios para elevar la competitividad del campo oaxaqueño, coincidieron legisladores durante la comparecencia del titular de Sedapa con motivo de la glosa del primer informe de gobierno.

Según expertos, es necesario fortalecer el mercado interno para mejorar los términos del intercambio comercial en el exterior, así como aumentar la capacidad productiva para impulsar la economía campesina, el auto abasto y el desarrollo de mercados regionales.

Asimismo, se indicó que uno de los grandes pendientes es fomentar la inversión tanto pública como privada para la ampliación y mejoramiento de la infraestructura hidroagrícola, el mejoramiento de los recursos naturales en las cuencas hídricas, el almacenaje, la electrificación, la comunicación y los caminos rurales.

Con la veda electoral, en este año no se ha difundido ampliamente el monto de recursos para el campo, mientras, anualmente más de 20 mil hombres y mujeres abandonan las tierras para migrar a campos agrícolas al norte del país y a Estados Unidos.