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No hay seguridad, 44 % de las cámaras de vigilancia de Oaxaca no funcionan

Francisco Vásquez

No hay seguridad, 44 % de las cámaras de vigilancia de Oaxaca no funcionan

A pesar que ha quedado evidenciado el aumento de la inseguridad en la entidad y la falta de capacidad de las autoridades para combatirla, Raymundo Tuñón Jáuregui, titular de la Secretaría de Seguridad Pública de Oaxaca (SSPO), no ha girado instrucciones para dar mantenimiento en lo que va del año a las cámaras de vigilancia de las que se auxilia el Centro de Control, Comando y Comunicación, conocido como C4, actualmente el 44 por ciento de estos dispositivos no funcionan, operando solo 330 de las 498 cámaras instaladas en todo el estado.

El C4 fue puesto en marcha en el año 2012 con una inversión superior a los 50 millones de pesos, instalando 318 cámaras de seguridad en Valles Centrales, 90 en la Costa y 90 en la Cuenca, Tuñón Jáuregui aseguró a medios de comunicación que se haría una fuerte inversión a finales de 2017 o principios de 2018 para reparar y reemplazar cámaras que no funcionan, resaltando que el costo por uno de estos aparatos es de alrededor de 130 mil pesos.

Asimismo, Édgar Manuel Gonzáles Contreras, subsecretario de Información y Desarrollo Institucional de la SSPO, dio a conocer públicamente que al finalizar la administración de Gabino Cué Monteagudo, solo el 51 por ciento de estas cámaras estaban en condiciones óptimas para su funcionamiento.

Motivo por el cual, supuestamente la SSPO invirtió más de 100 millones de pesos del Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública de los Estados y del Distrito Federal en 2017, para reparar 80 cámaras, dar mantenimiento a los servidores y liquidar adeudos con empresas telefónicas y la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Lo cual es contradictorio a lo que señaló Raymundo Tuñón, quien dijo que el costo por una cámara de vigilancia totalmente nueva es de 130 mil pesos, entonces si fueron reparadas o reemplazadas 80 cámaras, ascendería a la cantidad de 10 millones 400 mil pesos, por ende sería exagerado que gastaran 89 millones 600 mil pesos restantes en mantenimiento a servidores y pago de adeudos, cabe mencionar que los montos de los adeudos no fueron especificados por Gonzáles Contreras.

Por otra parte, el gobernador de Oaxaca en la primera sesión ordinaria del Consejo Estatal de Seguridad Pública, desconoció la inversión de los 100 millones de pesos en el C4 de la que habló Édgar Manuel Gonzáles Contreras, dando otras estadísticas en las que sobresalieron inversiones en los rubros de instalación de botones de pánico en cámaras de comercio y hoteles, profesionalización elementos de las diferentes corporaciones de seguridad, entrega de uniformes a elementos de la Policía Vial, Policía Auxiliar, Bancaria, Industrial y Comercial y de seguridad pública estatal, evaluaciones de control y confianza, entrega de vehículos a la Policía Estatal, así como dotación de equipamiento táctico, entrenamiento especializado.

Estas acciones han resultado insuficientes para combatir el índice delictivo, permitiendo que Oaxaca sea una de las entidades con más complicaciones en materia de inseguridad, así lo denunció Ernesto Gutiérrez Jiménez, presidente del Observatorio Oaxaqueño del Delito, agregando que de acuerdo a cifras del Secretariado Ejecutivo Nacional de Seguridad Pública (Senssp), en el 2017 Oaxaca tuvo mil 719 homicidios, de los cuales el 53 por ciento fueron catalogados como dolosos.

Lo cierto es que cuando los ciudadanos sufren de algún tipo de delito y presentan su denuncia, en la mayoría de casos son de vital importancia los vídeos de vigilancia del C4, el cual se niega a brindarlos para que la Fiscalía General del Estado los integre a las carpetas de investigación, justificándose en que las cámaras con las que cuentan no funcionan, lo cual también contradice las estadísticas que los funcionarios de la SSPO respecto del número de cámaras que se encuentran en funcionamiento.

Otro de las justificantes es que las cámaras de vigilancia no trabajan al 100 por ciento, ya que en algunos lugares céntricos son vandalizadas por grupos criminales o por organizaciones sociales durante sus manifestaciones.

Finalmente, Édgar Manuel Gonzáles Contreras reconoció que otra de las fallas que tienen las cámaras es la mala resolución en la calidad de la imagen, lo cual no contribuye a que sean detectados los rostros de los delincuentes.