http://despertardeoaxaca.com/wp-content/uploads/2017/11/1-97-770x470.jpg

En Oaxaca, 85 % de los casos de feminicidio no tienen culpables

Laura Molina

http://despertardeoaxaca.com/en-oaxaca-85-los-casos-feminicidio-culpables/

El día que Leslye Wilson Pérez murió, testigos la vieron caer desde un sexto piso en el fraccionamiento Punta Vizcaya, ubicado en San Sebastián Tutla, Oaxaca, tras la caída fue trasladada en ambulancia, pero dejó de existir en un hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social.

“El Universal” indicó que los hechos ocurrieron el 20 de noviembre de 2011, cuando Abraham Abdalá Ruiz Sánchez, hijo de la exsenadora del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Cirila Sánchez Mendoza, salió de un bar en el centro de Oaxaca, acompañado de su prima, Berenice Martínez, y su amigo, Yair Carbajal Michi, y aun cuando ya era muy de noche, Abraham se empeñó en ir a recoger a Leslye Wilson Pérez, una muchacha de 25 años con la que sostenía una relación extramarital.

La madre de Leslye, la señora Elvira Pérez, detalló que la joven bajó a verlo en pijama ya que no pensaba irse con ellos, sin embargo, no volvió, la madre declaró que cree que Abraham se la llevó contra su voluntad al departamento ubicado en Punta Vizcaya.

Según informa “El Universal”, a las 11 de la mañana, la esposa de Abraham, Zuilma Ortiz, y las hermanas de éste, Cecilia y Eréndira Ruiz Sánchez, irrumpieron en el departamento acompañadas de su primo, Edel Javier Sánchez Ventura.

Tres años más tarde, en 2014, la prima de Abraham, Berenice Martínez, declaró que “cuando Zuilma Ortiz y Cecilia Ruiz lograron abrir la puerta, comenzaron a golpear a Leslye, mientras que Eréndira Ruiz, me golpeaba, me cacheteó y me fui al otro cuarto, escuché solamente los gritos y las discusiones y de ahí no escuché nada, después empezaron a salir Zuilma Ortiz y Cecilia Ruiz, y los demás y antes de salir Zuilma me amenazó, yo no sabía por qué me decía eso”.

Esa salida rápida y el silencio detrás de la puerta del cuarto tenía una explicación, Leslye Wilson Pérez se desangraba, con lesiones internas y todos los huesos rotos, seis pisos abajo.

Los involucrados declararon que se había suicidado, por lo que los dejaron ir, a pesar de que Leslye, antes de morir, declaró que había sido arrojada.

La madre de Leslye declaró que el cadáver presentaba golpes en diversas partes del cuerpo, así como rasguños y moretones en la espalda y los brazos, afirmó que los testigos decidieron no presentarse a declarar para no tener problemas, “senadora y PRI son palabras que históricamente tienen mucho peso en Oaxaca”, sentenció.

Aun así, la evidencia que Elvira Pérez recolectó hizo que las autoridades giraran órdenes de aprehensión contra todos los que se hallaban en el fraccionamiento Punta Vizcaya, con ello, Cecilia Ruiz fue detenida en la Ciudad de México al descender de un autobús, también Berenice Martínez, ya que, supuestamente, ella fue quien llamó a la esposa de Abraham para avisarle que Leslye se hallaba en el departamento e incluso abrió la puerta para que ésta y sus familiares entraran.

Más tarde fue detenido Yair Carbajal Michi, quien se reservó el derecho a declarar y tampoco presentó pruebas a su favor, finalmente Abraham Abdalá Ruiz se dio a la fuga, mientras que su esposa Zuilma, Eréndira y Edel evadieron la acción de la justicia, junto con Berenice, quien fue liberada por falta de pruebas.

Elvira Pérez afirmó que el gobierno de Oaxaca, en casi seis años, no ha mostrado interés en hacer justicia, porque los prófugos son familiares de una exsenadora, miembro importante del partido.

El Código Penal estatal tipifica como feminicidio cuando a la víctima se le hayan infligido heridas, escoriaciones, contusiones, fracturas, dislocaciones, lo que le genere sufrimiento y aun así en este caso no hay responsables.

De 2010 a la fecha se han contabilizado en Oaxaca más de 600 feminicidios y tan sólo en 2017 se han registrado más de 60, los cuales tienen un índice de impunidad del 85 por ciento.

En entrevista con “El Universal”, la madre reprimió la rabia, la tristeza y las ganas de llorar, ante la injusticia ya que consideró que en Oaxaca es posible disponer de la vida de una mujer sin que exista sanción, y como prueba los seis años que tienen prófugos los asesinos de Leslye Wilson Pérez.