Entrevista truncada

El pasado jueves me acomodé frente a la pantalla para ver el noticiero de José Cárdenas, periodista de largo cuño y mecha corta. Su noticiero está conformado de secciones y comentaristas de todos los moles; de derecha, de centro y de izquierda, de reporteros de larga trayectoria, lo que explica el éxito de Cárdenas Informa. Material humano profesional capaz de ofrecer pluralidad y veracidad en la información, eso siempre es positivo para los televidentes que nos interesa la información de México y del mundo y que también nos damos cuenta cuando la información es sesgada, parcial o pagada.

El pasado jueves sucedió algo lamentable que sorprendió a la audiencia del noticiero cuando Cárdenas cuestionó al conductor de Morena, Andrés Manuel López Obrador. Lamentable porque la reacción del periodista a las respuestas del entrevistado no fueron precisamente las adecuadas. Es cierto, la pregunta de Cárdenas incomodó a López Obrador porque la interrogante estaba cargada de riesgo electoral al querer involucrarlo con la maestra Elba Esther Gordillo, quien permanece guardada en el hospital-prisión hasta que terminen las elecciones en el Estado de México.

Y sucedió lo que no tenía que pasar, la cuerda se reventó, la mecha corta de ambos prendieron los ánimos y él… “Con todo respeto, pero no te permito”; pues “Con todo respeto hazle como quieras”, salieron a relucir. Lo cierto es que no hubo respeto ninguno para los televidentes en ese momento crítico de la entrevista, el cual requería inteligencia, prudencia y control de las emociones.

Por decisión de Cárdenas, y la irritación de ambos, la entrevista fue truncada, el trabajo periodístico no se terminó y eso fue lamentable.

Nadie es perfecto, pocos son los que tienen el privilegio de controlar todas y cada una de sus emociones, sobre todo, cuando se producen necedades, verdades a medias, mentiras, criticas, discursos interminables, malos modos, despotismos, y todo aquello que hace desagradable un cara a cara como el del jueves pasado, que pudo haber tenido un final polémico, fuerte, discutible interesante, sin perder el control de las emociones.

Y es que la entrevista periodística requiere virtudes difíciles de adquirir, inteligencia, lucidez, carácter, curiosidad y habilidad para enfrentar a los entrevistados, más aun, cuando se trata de personajes del poder. Agregaría que la sangre liviana del periodista, si la tiene y la sabe usar, constituye una herramienta de gran valor; caer bien de entrada, afina y perfila el trabajo con el entrevistado.

Un carácter agresivo perfila la entrevista como desagradable, incomoda y poco inteligente. Y, aunque el estilo agresivo se puso de moda entre los periodistas, es obvio que lastima, estorba y frustra lo que podría ser un buen trabajo. Ejemplo de ello es Jorge Ramos, quien ha tenido experiencias desagradables con personajes de la estatura política de los presidentes, Ernesto Zedillo y Vicente Fox, quienes terminaron las entrevistas y ordenaron al ujier militar, a que acompañara a la salida de la residencia presidencial de Los Pinos al periodista de bronco carácter, Jorge Ramos.

La última ocasión que Ramos fue despedido de una reunión política fue en una conferencia de prensa de Donald Trump, durante su campaña electoral, acto al que no fue invitado pero que, sin embargo, se “coló” y tomo el micrófono para increpar rudamente al lunático personaje. Obviamente los guardias de a “palomita” lo sacaron del recinto. Lo que deja claro, que el ser periodista no significa tener “patente de corzo” para hacer lo que se antoje. Algunos, no lo entienden y con esa actitud estorban una actividad apasionante, riesgosa, peligrosa y, en ocasiones mortal, como es el periodismo, oficio que no da la facultad, de ninguna manera, a comportarse con prepotencia insultante.

Es cierto, se debe tener tacto para conducir con habilidad y cautela felina al entrevistado, a fin de que logre salir su verdad interior, su autenticidad y responda lo que deseamos saber. Esto no es simple, es difícil pues el que está enfrente no es cualquiera; por lo general desempeñan posiciones destacadas que han obtenido con astucia, inteligencia y esfuerzo. De manera que el entrevistado siempre estará alerta a las granadas que el periodista intente colocarle durante el interrogatorio para hacerlo caer y exhibirlo al público y eso, “con todo respeto”, como dicen los políticos, no lo pueden permitir y se defenderán como gatos boca arriba.

De manera que el tête à tête exitoso depende de muchas y variadas habilidades parecidas a la virtu que caracteriza a todos aquellos que ejercen la política con habilidad.

Avisada en la utilización de una técnica relativamente novedosa es la periodista Adela Micha. Si se observa con detalle el trabajo de la periodista nos daremos cuenta de que ella habla poco, escucha más y ríe mucho. La carcajada continua de la periodista aliviana la entrevista, la hace ligera y, en ocasiones, simpática. Su técnica y habilidad sin duda le han funcionado.

Lo peor que le puede ocurrir al periodista, al entrevistado y al público televidente, es que una entrevista importante, por ser de interés público, no se concrete; se frustre, se suspenda y se dé por terminada por el periodista que la convocó.

Lamentable, el agarrón que se dieron, Pepe Cárdenas y Andrés Manuel López Obrador, durante el noticiero de Radio Formula. Todos salimos perdiendo por una entrevista truncada como resultado de que el periodista se puso el saco de “calumniador”. Esa palabra fue la gota que derramó el vaso: “No hay nada más que hablar entre tú y yo”, concluyó Pepe Cárdenas.

Como dicen en el medio, el “chacaleo” contra López Obrador se desató al día siguiente condenando al tabasqueño y disculpando a José Cárdenas que, por cierto, no se presentó a su noticiero al día siguiente del zipi zape.

La anti-campaña está en marcha y el Patton designado para encabezar la artillería pesada contra el conductor de Morena es Miguel Ángel Yunes Linares, gobernador de dos años de Veracruz, a quien le encargaron los micrófonos de Radio Formula el viernes por la mañana, para acusar de todo al Peje.

Esta batalla política arrojará los primeros resultados el próximo 4 de junio en el Estado de México. Lucha que se torna despiadada cuando el llamado cuarto poder ya reclama el papel simbiótico que juega en la arena política de México.

Como televidente lamento el “agarrón” simbiótico entre un factor y un líder político. Pero lamento más el que un periodista de la estatura de Pepe Cárdenas, no haya terminado su trabajo al haberse impuesto el hígado sobre la prudencia. Bueno, nadie es perfecto.