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Sin solución a la crisis de agua; Oaxaca se seca, alertan

Citlalli Luciana

http://www.nvinoticias.com/nota/58786/crisis-del-agua-oaxaca-se-seca

Alfonso Jarquín Pérez, quien fuera presidente de la Comisión Forestal de 1984 a 1986, además de haber ocupado diversos cargos públicos en la administración de los ex gobernadores Pedro Vázquez Colmenares y Alfonso Brena Torres, alertó del grave problema que vive Oaxaca por la perforación de pozos para abastecer a la ciudad y la falta de solución de raíz.

La falta de acciones de recarga de los mantos freáticos, la tala de los bosques, perforación de pozos han ocasionado la pérdida de aforo de agua en los manantiales a lo largo de los años.

Mientras que en 1940 el manantial de San Agustín brindaba 120 litros de agua por segundo, San Felipe 50 litros por segundo y Huayapam 26 litros por segundo, en 1977 los tres sólo aportaban 103 litros por segundo.

Agua potable

93.94% con red municipal
75.25% dentro de la vivienda
24.75% fuera de la vivienda pero dentro del predio
5.85% debe acarrearla
66.24% de quienes la acarrean lo hacen de una pipa
22.79% de quienes la acarrean lo hacen de un pozo
Fuente: Encuesta Intercensal 2015

 

El agua en la capital a través de los años

Hasta la década de los 40 la Ciudad de Oaxaca no tenía más de 20 mil habitantes. El agua era suficiente para el consumo humano. La explosión demográfica a finales de la década de los 50 convirtio al abasto de agua como un recurso insuficiente. Había que aumentar el volumen.

En aquellos años se planteó traer agua de otra fuente hidrológica y se propuso la presa La Azucena, en Tlalixtac o del río de la Y de Zimatlán, que es alimentado por el agua que baja de San Pedro el Alto y Santa María Lachixio.

A falta de recursos el gobierno determinó que la solución más viable era la perforación de un pozo a 40 metros de profundidad, éste se cavó en la calle de Trujano, ubicada entonces a 100 metros del río Atoyac, cauce que tenía agua. El predio era una bodega del gobierno del estado. El resultado fue positivo y consideraron que aquella era la solución al problema.

El crecimiento poblacional de la ciudad llevó al entonces gobernador Rodolfo Brena Torres a delinear el Plan Oaxaca Benito Juárez en el que intervinieron especialistas de muchos países para establecer las obras necesarias. En el tema del agua, señalaron que antes de la perforación de pozos, tendrían que inyectarse agua a los Valles Centrales a través de la retención del agua de lluvia a través de bordos en la zona de la sierra madre oriental.

Aquella infraestructura serviría además para el abasto de agua para la agricultura. El acuerdo con los comuneros y presidentes municipales fue que los ayuntamientos harían los canales de riesgo a través de tequio. Todos aceptaron, sólo Huitzo cumplió.

Plan en el olvido

Alfonso Jarquín Pérez, en ese entonces Subdirector de Obras Públicas, auxilió en la elaboración del plan para la localización de bordos. Durante los trabajos ubicó un punto que podría servir como una presa para dotar de agua a la capital. Éste se localizó en el río Seco, en San Juan del Estado.

Para que haya presa se necesitan cuenca acuífera, es decir que lo que llueva caiga en el vaso; vaso con boquilla chica para que sea posible edificar la cortina. En este caso, la boquilla tenía hacia abajo 9 metros y a 22 metros de altura dos metros.

En este caso el vaso era más grande que la cuenca acuífera y se planteó realizar un canal del río San Juan para el llenado de la presa. Los estudios se enviaron a la ciudad de México para su análisis y finalmente quedó aprobado en 1967.

Con el cambio de gobierno, el plan quedó sepultado. Sin embargo, consideró Jarquín Pérez, éste puede ser rescatado y sustituir el de la presa Paso Ancho, proyecto que consideró inviable por el costo que representa el saneamiento del agua y bombeo de regreso a la capital.

Pozos, un peligro

La perforación de pozos -señaló- tampoco serán la solución al problema porque no se están haciendo las acciones de inyección de agua al sueño.

Recordó que en 1950 las compañías madereras que llegaron a Oaxaca aminoraron los caudales. Dentro de las empresas llegó la fábrica de Papel de Tuxtepec a quien el gobierno le concesionó las tierras de la sierra madre oriental y parte de la sierra madre occidental.

A su vez, la empresa forestal de Oaxaca obtuvo una concesión para explotar los montes de Zimatlán y en consecuencia bajó el caudal del río de la Y.

“Los montes de Oaxaca han sido maltratados, las instancias encargadas se han dedicado a la silvicultura (aprovechamiento de la madera) y no a la selvicultura (cultivo de la madera)”.

Alfonso Jarquín Pérez, presidente de la Comisión Forestal de 1984 a 1986. FOTO: Emilio Morales

Paso Ancho, bajo lupa de la Contraloría

El proyecto Paso Ancho que formaba parte de las obras estratégicas de la anterior administración, fue turnado a la Secretaría de la Contraloría y Transparencia Gubernamental para su revisión, está bajo lupa.

El titular de la Comisión Nacional del Agua (CEA), Benjamín Hernández, indicó que dado el monto destinado, se hace necesario revisar que el presupuesto haya sido aplicado.

Por lo pronto -señaló- el megaproyecto se encuentran parado hasta en tanto no se realicen los análisis necesarios que determinen si es viable su continuación o queda cancelado definitivamente, así como las investigaciones sobre la aplicación de los recursos en obra.

“El expediente fue turnado a la Contraloría para su revisión ya que no podemos hacernos responsables de una obra que tenga irregularidades, en caso de que así fuera”, dijo.

El proyecto fue delineado durante la administración del exgobernador Ulises Ruiz Ortiz. Desde entonces la ambiciosa obra se advertía complicada por la obtención de los permisos para el uso del suelo y la compra de los terrenos adyacentes.

La obra se proyectaba en 2 mil 300 millones de pesos y se creía que sería entregada en ese mismo sexenio.

Los problemas

Paso Ancho, el proyecto se detuvo.​ FOTO: Mario Jiménez Leyva

Con el cambio de gobierno, la obra continuaba, sin embargo, en abril de 2013 la obra fue suspendida por la clausura que dictó la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) a la apertura del camino a la orilla del Río Atoyac, realizada por la empresa Tradeco Infraestructura, para posteriormente construir el túnel de desvío de la presa Paso Ancho, porque carecía de las autorizaciones en materia de impacto ambiental y de cambio de uso del suelo.

Una año después, en el 2014, Profepa clausuró de manera temporal el proyecto hidráulico por no contar con autorización de cambio de uso de suelo en terrenos forestales que otorga la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

La Dirección General de Gestión Forestal y de Suelos de la Semarnat resolvió desechar dicha autorización que implicaba la afectación de una superficie de 1.0251 hectáreas, por la ejecución del proyecto Cortina Presa Paso Ancho solicitado por la Comisión Estatal del Agua del gobierno de Gabino Cué Monteagudo.

A consideración de esta dirección, el responsable de la obra “no presentó información técnica y documentación legal faltante”. El terreno donde se desarrolla el proyecto está ubicado entre las comunidades de Villa Sola de Vega y San Vicente Coatlán, Oaxaca