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Cultivo de amapola, detonante de violencia en la Sierra Sur de Oaxaca

Águeda Robles

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El presidente municipal de San Pedro Mártir Quiechapa, Luis Juárez Pérez, señaló que el cultivo de amapola es uno de los factores por los que habitantes de Santiago Lachivía atacaron con armas de fuego a pobladores de Quiechapa.

En conferencia de prensa, Luis Juárez Pérez, indicó que lo que se presentó en esta zona de Oaxaca no se trató de un enfrentamiento entre comunidades por un conflicto agrario, sino más bien un tema más delicado que gira en dos vertientes.

Desde el zócalo de la ciudad de Oaxaca, destacó que los pobladores de Lachivía se dedican a la siembra de cultivo de amapola, hecho por el cual la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) ha ingresado a su territorio recientemente.

“El Ejército ha destruido sus plantíos en algunas partes y ellos insisten en culparnos a nosotros de la destrucción de sus cultivos ilícitos, sin embargo han sido las autoridades las que se han encargado de eso”, detalló.

Esta situación, aunada a la negativa que tuvieron para aceptar el programa de saneamiento de bosque que la Comisión Nacional Forestal pretendía realizar, ha sido la causa, piensan las autoridades y pobladores, del por qué los atacaron los de Lachivía.

Al respecto, indicó que ellos decidieron no aceptar el programa porque existe un interés por parte de sus vecinos para llevar a cabo la explotación de los bosques incluyendo terrenos que les pertenecen y no están dispuestos a ello.

“No aceptamos ni aceptaremos porque creímos que eso generaría un conflicto mayor en cuanto dieran los recursos y pasó lo peor, pues perdimos a cinco de nuestros pobladores, entre ellos dos menores de edad”, dijo.

Desafortunadamente, este ataque armado por parte de sus vecinos causó la muerte de cinco personas y hasta el momento ocho heridas de bala, tres de ellas en estado grave, aunque estable.

Calificada como una masacre, por la manera en que ocurrió, el munícipe afirmó que los pobladores fueron acribillados arteramente con armas de grueso calibre y no se trató de un enfrentamiento como pretenden hacerlo creer.

Explicó que desde las 8:30 de la mañana, dos grupos a pie y con armas de fuego aparecieron en los alrededores de Quiechapa, uno de ellos impidió que dos leñeros ingresaran al bosque para cortar leña.

Una hora después, otro grupo armado amenazó a dos regidores que realizaban tareas de inspección en el paraje del Ojo de Agua. Después de estos hechos su población se reunió para ir a solicitar a los grupos que se retiraran de sus tierras, fue entonces cuando fueron recibidos a balazos.

Quienes se manifestaron frente al Palacio de Gobierno, pidieron a la actual administración que se hagan las investigaciones y se finquen las responsabilidades, pues el crimen de cinco personas, incluyendo dos niños, no puede quedar impune.