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El gobernante y el secretario

Todo inicio de actividades, en cualquier tema, es difícil, casi nunca es terso, los primeros días se antojan sorprendentes, algunos por los estupendos resultados, otros por ser lamentables, incluso, por momentos se piensa “en que aventura me metí”. Sin embargo, el tiempo, la preparación previa, la construcción y armadura de los proyectos son los instrumentos con los que nos apoyamos para dirigir nuestros pasos hacia a la meta y, tal vez, alcanzarla.

Durante este trayecto hay que usar las herramientas adecuadas, todo depende de la actividad que se desarrolle. Si la actividad es iniciar un nuevo gobierno, de entrada, el nuevo gobernante tendrá por enemigos a los que se beneficiaron del gobierno anterior ocupando altos cargos y en el que inicia están sin actividad política y económica, lo que les impide endulzar sus paladares con las mieles del poder y del dinero de otros tiempos. En el presente adverso, a los que ya no son, les queda como recurso el conspirar, mentir, inventar, intrigar y calumniar con sus pares en torno a las amargas tazas de café, añorando los tiempos en los que fueron pero que ya no lo son.

Ese primer obstáculo que significa “fueron pero ya no lo son”, casi siempre, se maneja con facilidad pues las negociaciones entre el que da y quita y “el que fue pero que ya no lo es”, se convierten en pláticas tranquilas, en promesas y esperanzas, en palmaditas al hombro seguido de la frase “no te preocupes, espérame tantito mi hermano”. Así de fácil, complicación pero carente de peligro la mayor de las veces, porque la complicación en sí misma no tiene la fuerza capaz de hacer daños considerables, aunque, en ocasiones, puede haber sorpresas y sorprendernos cuando habíamos confiado en que todo estaba bien amarrado.

Esas complicaciones en el desempeño del quehacer político, son relativamente fáciles de resolver, sobre todo, si se cuenta con las capacidades para superarlas.

Ahora bien, cuando no se tienen las suficientes herramientas, o se carece de ellas, cuando se ha llegado al poder con las herramientas de otro sumadas a las propias -si es que se tienen- los obstáculos crecen y dificultan la labor de gobierno pues habrá que batallar con funcionarios impuestos o recomendados.

La mayor de estas dificultades son la instalación de las nuevas reglas, la aplicación de las acciones que el nuevo gobernante desea para el funcionamiento de su administración, más claro, la instalación del nuevo gobierno como premisa obligatoria y la consolidación del nuevo gobernante, que con autoridad demostrada, dará señales de que el timón del gobierno está seguro con él.

Lo anterior viene a colación por ese “secreto a voces” que María de los Ángeles Nivón, documenta con precisión en su columna refiriéndose al poder desplegado por el secretario general de gobierno y que por el estilo usado rebasa al Ejecutivo Estatal.

Un ligero repaso de lectura sobre las recientes órdenes dictadas por el Sr. Alejandro Avilés, evidencian duplicidad de funciones, es decir, el gobernador ordena tal o cual y Avilés ordena lo mismo desde otra oficina.

Otro dato curioso es el uso poco cuidadoso del funcionario cuando dijo: ”Este martes designé a nuevos representantes…”, el constante uso del “yo, yo”, sin cuidar las formas y el fondo de la retórica, hacen parecer ante la población, que el que ejecuta y ordena es el secretario general pre-aspirante al senado de la república.

Por lo general, los secretarios del Ejecutivo tienen cuidado al momento de leer sus peroratas y nombrar primero al titular: “me instruyó, me ordenó, el gobernador, el presidente, etc., nombrar lo siguiente…

Para el secretario general de gobierno de Oaxaca, las formas no son tema importante, finalmente su cargo se lo debe vaya usted a saber a quién, lo que explica su descuido en la observancia de las formas y jerarquías.

Concretando, o meten al orden al prepotente burócrata, o bien el arranque del nuevo gobierno se complicará, aun más, con el paso de los días, toda vez que el poder desgasta y las manifestaciones y mítines se multiplican, más cuando no se cuenta con verdaderos y auténticos apoyos del equipo de gobierno.