Aprender de la historia

Hace unos días, el presidente Trump se lanzo contra la prensa acusándola de “ser enemiga del pueblo americano”, lo que provoco que el senador republicano por Arizona,John McCain, expresara severa advertencia: “si quieres preservar la democracia como la conocemos, debes tener una prensa libre y muchas veces adversaria (…) Y sin ella temo que perderíamos tantas libertades individuales con el tiempo, así es como comienzan los dictadores”. “Necesitamos aprender lo que la historia nos enseña”.

Mr. Trump, lo invito a que vayamos a una etapa de la historia. Al termino de la Segunda Guerra Mundial, la cuestión de la configuración de la política europea se convirtió en tarea prioritaria  para los países vencedores, es decir, repartirse el mundo con un nuevo orden mundial.

Los Acuerdos de Yalta establecieron que anglosajones y soviéticos se dividirían el viejo continente en diferentes zonas de ocupación, incluyendo a la derrotada Alemania y Francia, en ultimo momento también fue admitida en aquel selecto grupo que Winston Churchil calificaba de “un club bastante reservado”.

De esta forma, las cuatro potencias y antes de la Conferencia de Posdam, se repartieron las zonas geográficas:La Unión Soviética el Este de Alemania,; los ingleses el Noroeste; los Estadounidenses el sur, y los franceses el sureste. Berlin no quedaba fuera del reparto al quedar rodeado por la zona soviética. Asi quedo un mundo dividido en dos esferas de poder y en dos sistemas. el socialismo y el capitalismo.

Británicos y estadounidenses decidieron la reunificación económica en sus respectivas zonas para constituir la Alemania Occidental. De esta forma, el 20 de junio de 1948 los aliados autorizaron la revaloración  de la zona ampliando el foso entre las dos Alemanias. La respuesta soviética fue  imponer el marco oriental en todo Berlin, para lo cual decidieron bloquear todos los accesos occidentales de la capital con el fin de aislar a la ciudad como finalmente sucedió. Asi el 13 de agosto de 1961 se construyo este muro de hormigón armado de 3.6 metros de altura y un perímetro de 155 kilómetros y ser derribado el 9 de noviembre de 1989 ante nuevos cambios políticos sucedidos en la Unión Soviética. Son históricas las arengas de sus predecesores en el cargo, Sr Trump, recordemos la del presidente Ronald Reagan: “Sr. Gorvachev derribe ese muro”, o la del malogrado presidente, John F. Kennedy cuando en visita a Alemania y desde el check point “Charlie”a un lado de la Puerta de Brandenburgo exclamo: “Todos somos berlineses”. Momentos históricos inolvidables de la historia que nos ilustran sobre la lucha de los pueblos por la libertad y la democracia y el liderazgo histórico de los gobernantes que hicieron historia.

Hubieron de transcurrir 28 años para que el muro de la ignominia cayera y las familias de ambos lados del Berlin dividido volvieran a reunirse; no hay datos exactos acerca de la cantidad de personas que murieron al intentar cruzar el muro de Berlin.

Suceder acontecimientos que horrorizaron al mundo y crecimiento de tensiones entre las potencias para que finalmente se produjera la Guerra Fria, pero que los  los paises tuvieron que superar virando el rumbo para continuar su marcha hacia la democracia. Los efectos de aquel reparto geopolítico de los llamados “cuatro grandes”, se produjeron una vez superada aquella división de naciones con un muro, los cuales produjeron cambios principalmente en las economías occidentales como la apertura de nuevos mercados, nuevos negocios, nuevos retos, nuevas políticas que cambiaron un mundo cerrado y que perfilaron al este europeo hacia estadios democráticas y mas civilizados para coexistir en paz y como resultado de la rectificación política que hizo aquel dirigente soviético, el hombre y político de su tiempo y, hasta ahora, el mas acertado: Mijael Gorvachev.

Espero le sirva este apunte Mr. Trump.