¿Como enfrentar el populismo de Trump?

Los negocios se hacen para ganar dinero. El negocio no conoce más interés y esfuerzo que trabajar duro para lograr el objetivo. Una vez logrado este se derivan de los negocios varias actividades. Pero, ¡cuidado! Uno de los peligros severos que pueden enfrentar, de los muchos que acechan a las empresas, es el engaño que algunos gobernantes practican contra las empresas. Veracruz es un ejemplo fresco en el que el gobernador Duarte, utilizó un instrumento tramposo. Me refiero al populismo desatado en el que sus principales instrumentos fueron las promesas que nunca se cumplieron. No por nada la fila de proveedores es tan larga para cobrar un dinero que no existe, pues todo se lo llevó y no pagó a nadie.

Parecía que el fenómeno del populismo surgía con más frecuencia en América Latina, los ejemplos son muchos y variados, que lo diga Venezuela como le ha ido con Maduro; aunque hemos de recordar también a Europa con el fascismo de Mussolini en Italia que no tuvo comparación, salvo el nazismo de Hitler que fue toda una mezcolanza de formas de gobierno (populismo, racismo, nacionalismo, imperialismo, fascismo).

Pero en el quehacer político casi siempre surge lo inesperado y lo que está ocurriendo en los Estados Unidos lo demuestra, pues no es precisamente una excepción si tomamos en cuenta las últimas declaraciones del presidente electo Donald Trump: “regresare el avión presidencial Air Forcé One, cuesta mucho dinero” (cuatro mil millones de dólares). Boeing lo desmintió asegurando que se había firmado un contrato de 1,400 millones de dólares con el gobierno. El señor Trump olvida que todavía no es el presidente constitucional y que por lo tanto no está autorizado para comprar o devolver un avión; eso le compete, hasta el 19 de enero del 2017, al actual presidente, Barack Obama. Sin embargo, el golpe mediático lo dio el magnate y millones de blancos iletrados alabaron el gesto de Trump. Lo mismo hizo con rechazar el sueldo de presidente, pero también tuvieron que enmendarle la plana populista, pues por ley está obligado a cobrar un salario. Trump, nuevamente aprovechó el momento y dijo que cobraría un dólar anualmente. ¡Aleluya!

Wall Mart, la poderosa cadena de supermercados no se ha tragado los engaños populistas del magnate y menos las amenazas de impuestos del 35% que se cobrarían a las empresas que continúen instalándose en el extranjero, principalmente en México. Wall Mart, ayer miércoles, anunció una inversión directa en Mexico de 1,300 millones de dólares para seguir creciendo en nuestro país.

Este populismo que ha venido practicando el magnate le ha redituado buenos dividendos, pero eso no quiere decir que una vez sentado en la silla presidencial y este al frente del país más poderoso del planeta, donde se encuentran los más ricos inversionistas de capital, dueños de las empresas más grandes y poderosas instaladas en todo el orbe; las declaraciones y las acciones sigan siendo eminentemente populistas, como hasta ahora, pues los riesgos y las perdidas serian peligrosísimas. Pérdidas y riesgos que, en efecto, los empresarios y el capital no estarían dispuestos a correrlos. No es lo mismo andar en campaña electoral que sentarse en la oficina presidencial de la Casa Blanca, aunque quiera despachar en la Torre Trump, eso tampoco se puede hacer.

Andrés Manuel López Obrador marcó la señal populista de hacer política. También, de ganar la carrera presidencial, prometió vender el avión presidencial, vivir en Palacio Nacional. Nos conformamos con un acuerdo con las cámaras para que a fin de año los representantes populares y populistas no se autoricen casi un millón de pesos. ¡Vaya pues!

Estas consideraciones anteriores no solo han hecho su impacto en lo domestico. Países como el nuestro están preocupados y supongo que se están preparando para enfrentar lo que promete ser una dura política exterior con nuestro vecino del norte. ¿La política imperialista de Trump estará dirigida a destruir los equilibrios de los mercados, los tratados internacionales y el equilibrio del poder? De ser así ¿que clase de política exterior habremos de seguir? Los especialistas aconsejan que la política de contención y de ajuste para obtener el máximo de ventajas y el mínimo de perdidas es lo conducente. Morgenthau elige construir una muralla como la china o bien una imaginaria como la línea francesa Maginot, establecida en 1945 que dividía el mundo occidental de la órbita soviética. ¡Hasta aquí no más lejos! Esto sería una respuesta al llevado y traído muro de Trump. Estoy seguro que los mercados fronterizos y los estados como California, Arizona, Nuevo México y Texas, echarían abajo los desplantes y amenazas de Trump, por la sencilla razón de que los mercados no tienen otra meta que hacer negocios que dejen dinero. Lo de los aviones ¡Bah!

Off the record: Dos buenas nuevas: Las inversiones multimillonarias que pactaron empresas extranjeras con Pemex. La de CONABIO al haber logrado proteger todas las islas mexicanas y enormes extensiones de territorio para cuidar la flora y la fauna, lo cual garantiza una efectiva biodiversidad.