El huevo de la serpiente

Tres relevos gubernamentales se operan en estos momentos en Oaxaca, Aguascalientes y Veracruz, respectivamente. Eso es en lo interno. A nivel exterior, 30 días separan al candidato electo, Donald Trump, para ser investido como presidente constitucional por cuatro años del país más poderoso del planeta, los Estados Unidos. Cuatro eventos políticos en lo interno como en lo externo, que tendrán repercusiones positivas o negativas; buenas o malas.

A nivel internacional, lo que ocurra durante el gobierno del presidente Trump, repercutirá en México y en el mundo significativamente, así lo han señalado los análisis de los expertos en economía y en ciencia política sobre las amenazas y advertencias del señor Trump. El resultado de los estudios, en la mayor parte del mundo, coinciden en que en los Estados Unidos se operará un retorno al nacionalismo y una diferente visión de la globalización.

Los expertos agregan que será difícil para el nuevo presidente operar cambios del suyo radicales, pues atentarían contra el propio sistema capitalista implantado por los Estados Unidos y su aliados europeos.

Muchas y variadas teorías, especulaciones y precauciones se están diseñando para enfrentar los cambios, amenazas y advertencias del señor Trump.

Estas expresiones contienen peligrosa carga política de la que habrá que tener cuidado, por ejemplo, poco antes del fallecimiento del líder de la revolución Cubana, Fidel Castro, el gobierno cubano puso en marcha ejercicios militares en mar y tierra como si se estuviera preparando para algún acontecimiento y lo curioso es que se iniciaron casi de inmediato a las advertencias de Trump. Es más, advirtió que si Cuba no se alinea echará abajo los acuerdos firmados por el presidente Obama.

Días después, muere Fidel Castro, y los supuestos crecen porque los mapas de la política se movieron a consecuencia de sucesos que han sacudido la política internacional y la economía mundial. Es más, las soberanías se sienten amenazadas con actitudes nacionalistas que se están operando peligrosamente dentro de la democracia líder del mundo occidental. “Cualquiera puede ver el futuro, es como huevo de serpiente. A través de la fina membrana se puede distinguir un reptil ya formado”. (Vergerus)

Famosa metáfora popularizada en los años 70s por la película basada en una etapa política en que la democracia Alemana fue despedazada por un régimen totalitario en 1920. Régimen que se fue gestando en el “Huevo de la serpiente”, poco a poco, inofensivo, como “bichito” insignificante al que nadie tocó y menos destruyo porque, incluso, causaba compasión. De esa forma, la gestación continuó hasta lograr su nacimiento rompiendo el cascaron del “Huevo de la serpiente hasta lograr la destrucción total de la membrana”.

La lección es clara porque cuando se quiere corregir el rumbo en ocasiones es demasiado tarde.

“El Huevo de la serpiente”, nos ilustra espléndidamente sobre los aspectos históricos de las democracias que empiezan a debilitarse, y las instituciones que las soportan y le dan fuerza, empiezan a tambalearse ante la mirada indiferente de las sociedades que como la nuestra parece haberse acostumbrado a la violencia y a la ineficacia de las autoridades que las dirigen, perdiendo con ello la capacidad de distinguir entre lo bueno y lo malo; lo positivo y lo negativo; el autoritarismo dictatorial y la libertad que brinda la democracia con lo cual solo habrá un resultado previo: “el triunfo de los que aspiran al poder total”, puesto que los que pudieron haber cambiado los sucesos que destruyeron la democracia fueron débiles y “dejaron hacer y dejaron pasar”.

Los cambios, amenazas y advertencias de un sujeto como Trump se asemejan a ese embrión incubado durante el proceso electoral, embrión que ya destruyó todo el cascaron que lo protegió para lograr el nacimiento.

Una vez nacido y de acuerdo a sus amenazas ¿continuará destruyendo el cascaron de las libertades? Dentro de un mes empezaremos a saberlo.

En Aguascalientes, Oaxaca y Veracruz, los cascarones ya se rompieron. También se dejo “hacer y se dejo pasar” no sin dificultades; por lo que los nuevos gobernadores que ya iniciaron la cuenta regresiva de sus administraciones, tendrán oportunidad de distinguir lo bueno y lo malo; lo positivo y lo negativo para bien de los pueblos que los eligieron y que, en efecto, no son los embriones de la metáfora contada del “Huevo de la serpiente”.