¡Increíble!

Al igual que muchos millones de personas en el mundo, el que esto escribe, no sale todavía de su asombro debido a los resultados electorales ocurridos el martes negro en los Estados Unidos. ¿Por qué? sencillamente, porque digerirlo es como haber tragado una piedra y eso no fácil pues se lastima el cuerpo, sobre todo, cuando los sucesos apuntaban un resultado diferente.

Encuestas, análisis de connotados politólogos, apuestas, articulistas, columnistas, editorialistas, académicos de las principales universidades europeas y americanas, habitantes de las principales ciudades, masas trabajadoras y campesinas estábamos seguros de que la presidencia de los Estados Unidos quedaría a buen resguardo bajo la conducción de la señora Clinton.

Incluso, el tremendo golpe asestado por el director del FBI, a unos días de la elección, pareció diluirse a tiempo al haber reconocido, la propia agencia, que no había nada que investigar en los e-mails del esposo de la asistente de la candidata demócrata.

Sin embargo, nadie de los que estábamos, casi seguros, y digo casi, porque a fuer de ser sinceros había una ligera duda que, de pronto, nos asaltaba como “mala vibra”; “no vaya a ser…”

Y, que llega el martes negro, como en la época Carolingia, que se produce el “Vox Populi, Vox Dei”, más extraño e increíble de que se tenga memoria y que en la Edad Media se utilizaba para consolidar y validar algunas elecciones en las democracias parlamentarias. Así de oscuro y tenebroso me pareció el voto racista y anti-sistema, que como tsunami, le dio la fuerza a Trump para arrasar a su adversaria.

Lo ocurrido, me parece increíble porque como designio las más oscuras fuerzas racistas, ignorantes, montañeses y personas de edad avanzada, se lanzaron a las urnas para emitir su voto a favor del cruzado republicano, no así los llamados millenials que, lastimados porque Sanders, el candidato favorito de los jóvenes, fue derrotado, le cobraron la factura a su partido, el demócrata, negándole su voto a la señora Clinton, reacción parecida a lo ocurrido en el Reino Unido con el Brexit.

¿Como explicar? en consecuencia, que se haya perdido varios Estados del llamado “muro azul”, el cual comprendía el voto duro de los demócratas conformado por los Estados de la Costa Oeste (California, Oregon y Washington) con Hawaii, el llamado Medio Oeste Superior (Minnesota, Wisconsin, Illinois y Michigan) y la Costa Noreste (Nueva York, Pennsylvania, Nueva Jersey, Massachusetts, Maryland, Connecticut, Maine, Rhode Island, Delaware y Vermont). Esto me pareció increíble a causa de que electorado optó por el “tremendismo” de Trump y no por un sistema capitalista anquilosado y alejado de las aspiraciones de las nuevas generaciones.

He de admitir, que la pesadilla no se terminó como suponía el pasado lunes en esta columna, por el contrario, creo que apenas se inicia, hoy todo es incierto, sea en lo político, en lo económico o en lo social; al haberse elegido a un leviathan racista, dispuesto a poner en acción las más radicales decisiones como levantar un muro en la frontera con México y obligar a nuestro país a pagarlo confiscando las remesas que nuestros paisanos envían a sus familias, y quien amenazó poner fin al Tratado de Libre Comercio, así como liquidar las posibilidades TPP.

Hoy, todo es incierto, no solo para México, sino para la mayor parte de los países del mundo. Habrá que empezar desde cero para replantear las relaciones con un presidente que no es político; que cree firmemente en la supremacía racial y que está dispuesto a expulsar a más de 5 millones de mexicanos que carecen de la documentación requerida y eso también es tema al que habrá que poner atención, Otro caso es el de la mariguana, tema que fue aprobado para su consumo en California; pero cruzando la frontera esta Tijuana y ahí está prohibido el uso lúdico como medicinal de la cannabis. ¿Qué se acordará en esa frontera que es la que tiene mayor tráfico de personas en el mundo el cual alcanza la enorme cifra de 60 millones de personas al año?

Mucha agua pasará por debajo del río, por lo que habrá que esperar, a fin de ir conformando las estrategias que nos deberán conducir a una interdependencia, ahora, más que nunca, necesaria y urgente con el resto del mundo al haber tocado fondo la realidad geopolítica de México en un presente del todo incierto.

Off the record:

Los Demócratas perdieron de su voto duro, su “muro azul”, Wisconsin, Michigan y Pennsylvania, con lo que parecen ser márgenes minúsculos (1%, 0.3% y 1.2% respectivamente), quitándole a Clinton 46 votos electorales, los suficientes para ganar.

¿Cómo creer a los encuestadores y a sus agencias cuando todos se equivocaron?

Se hace necesario replantear el análisis político. A partir de hoy la Ciencia Política cobra diferentes dimensiones. La mayor parte nos equivocamos en la pasada elección.

No nos extrañemos del resurgimiento de los grupos radicales como el KKK, o los Neo-Nazis en California. Cobrarán fuerza y habrá más violencia contra las minorías.