Sociedad Agraviada

Sin temor a equivocarnos, se puede afirmar que el pueblo de México o como dicen los legisladores, “la sociedad en su conjunto”. Cursi ¿no? Bueno, decíamos que las mayorías están justo en la esquina del encordado recibiendo la golpiza que la actual situación económica le esta propinando. Golpeteo despiadado que se agudizó en los últimos días a causa de una devaluación no declarada, las culpas que se le achacan son: la situación económica mundial, principalmente los cambios que se están operando en la economía estadounidense, la cual continua su recuperación y de la que nuestros responsables de la economía -SHCP-, a menudo han dicho, que si a Estados Unidos les va bien, a México igualmente. ¿Tu les crees? Yo tampoco.

Lo cierto es que eso no ha sucedido. A nuestro vecino le ha ido mal y a nosotros pésimo, le ha ido bien y a nosotros mal, en Estados Unidos bajan los precios de la gasolina y en México suben, en fin, contradicciones van y vienen. Lo cierto es que estamos mal, no importa el pretexto que escojan las autoridades responsables para lavar sus equivocaciones, como las constantemente cometidas cuando anuncian las cifras de crecimiento económico. ¿Tu les crees? Yo tampoco.

Estas contradicciones han sido utilizadas como coyuntura por los comerciantes para re etiquetar los productos que expenden como el huevo por ejemplo, el jitomate, el aguacate y la mayor parte de las frutas y verduras. Esta actitud, aplastó el salario de la base trabajadora, haciendo aun más difícil la adquisición de la canasta básica de productos que satisfagan las necesidades de consumo de una población empobrecida, angustiada, desilusionada y desconfiada; principalmente las nuevas generaciones impactadas por la actual situación del país que, en efecto, las oportunidades de superación personal basadas en la educación académica han desaparecido, es decir, la escuela ya no es el escalón de la pirámide para alcanzar mejores niveles de vida.

Profesionistas con maestrías o doctorados han tenido que dejar guardado el grado académico y manejar un taxi para poder sobrevivir, sobre todo, cuando se enteran que un franelero gana más dinero que un médico en una farmacia o en su modesto consultorio de su colonia. Esta realidad impide todo proyecto familiar a corto, mediano y largo plazo.

¿Cómo poder planear la adquisición de un automóvil, un modesto departamento del Infonavit, un viaje, una colegiatura de una escuela privada de medio pelo en donde la CNTE no interrumpa las clases ni tenga de rehenes a los hijos de los asalariados y que estos no lleguen en helicópteros porque se les hizo tarde para llegar a clases?

Los obstáculos se han multiplicado y las vías para encontrar la salida a tan estrujante situación parecen no existir, cada día se puede observar en las calles de esta enorme ciudad más y más mercaderes que instalan su miseria colocando puestos de cualquier cosa que puedan vender. La salud de quien los consume no importa, la limpieza menos, el “moche” todo lo arregla, hasta la pobreza.

Ante esta situación, los precios del huevo y la devaluación vertiginosa de nuestra moneda prendió los focos rojos en la economía y las autoridades responsables tuvieron que actuar deteniendo la devaluación inyectándole dólares diariamente al mercado financiero, y jalarles las riendas a los comerciantes para que detuvieran el alza de los precios del producto y por ende la especulación.

A lo anterior, y como si fuera poca cosa lo que sucede en las vacías bolsas de los trabajadores, la tormenta que significa la sucia propaganda electoral de los partidos cae como bombardeo inclemente, a todas horas, en los hogares, autos, oficinas y escuelas, en todo lugar en el que un ser humano se encuentre. Es increíble comprobar lo absurdo de sus comunicados que contrastan al cien con la realidad que se vive, y más todavía cuando nos enteramos que nuestros impuestos son, en gran parte, repartidos entre estos grupos que nada tienen que ver con la democracia y si, mucho, con la falta de transparencia, veamos:

Este año, cuando estamos próximos a que estos grupos renovaran la Cámara de Diputados, cientos de cargos locales, incluidas 9 gubernaturas; las 10 fuerzas políticas nacionales se repartirán, según datos del INE, un botín de más de 5,356 millones de pesos para actividades ordinarias y gastos de campaña en este orden:

  • PRI = 1,376 millones
  • PAN = 1158 millones
  • PRD = 886 millones
  • PVEM = 444.7 millones
  • PT = 389.7 millones
  • Nueva Alianza = 371.2
  • Movimiento Ciudadano = 368.4 millones
  • MORENA =120.9 millones
  • Humanista 120.9 MILLONES
  • Encuentro Social 120.9 millones

Toda esta montaña de dinero está calculada, multiplicando el número de electores por el monto del salario mínimo. Esta cantidad de dinero es inaudita si tomamos en cuenta la actual situación económica de México, y en la apretura de cinturón que padece la población. Ante esta situación, las organizaciones civiles y ciudadanas consideran que el monto que reciben los partidos es excesivo, más cuando comprobamos a diario la ausencia de calidad y propuesta del mensaje que intentan trasmitir al electorado.

Acusaciones, confrontaciones al por mayor, las “casas blancas”, los 200 invitados del presidente al Reino Unido, los altos precios de la gasolina y los bajos del petróleo, que si Osorio Chong está mintiendo, y que Katia D’Artigues ya lo pillo en la mentira de gastos de renta de sus mansiones en Las Lomas; que su mecenas es el que lo surte desde que era gobernador del estado de Hidalgo… ¿Tu les crees? Yo tampoco.

Todo esto es a diario, como martirio, recordándonos a cada instante el mar de lodo en el que nos ahogamos. Y lo que es peor, usan nuestro dinero para untarnos en la cara la forma en que se están burlando de nosotros. ¡Con nuestro dinero!

Lo positivo, lo constructivo no existe para estas agrupaciones de Ali Baba y los cuarenta (¿?) ladrones. Lo importante es no perder el registro y con ello la seguridad de continuar llenándose las arcas a costa de un electorado cada vez mas empobrecido. ¿Hasta cuando el electorado soportará los abusos de tanto poder equivocadamente instalado? ¿Hasta cuándo permitiremos que usen nuestros recursos en beneficio de sus pandillas, equivocadamente llamados partidos políticos?

El último ojillo del cinturón ya está ocupado. ¡Ojo!

Definitivamente, este modelo de democracia no da “Pa’ lante”, dirían en Cuba. Valga la cita ahora que «La Isla» se puso de moda.