Sufragio Efectivo, Reelección

Si las tendencias de intención de voto continúan como están, en la próxima elección ningún partido político tendrá mayoría absoluta en el Congreso de la Unión, y muy probablemente el Gobierno tendrán que convivir con legislaturas dominadas principalmente por los partidos de oposición. Este fenómeno que en México es relativamente reciente, se ha repetido y observado también en los estados de la República Mexicana en lo que se conoce como «gobierno dividido

Reelección Legislativa.

Para lograr un esquema de pluralismo es necesario reformar los Artículos Constitucionales 59 y 116 Sección II, Párrafo Segundo, de tal manera que se haga efectiva la reelección inmediata de legisladores federales y locales. Esta medida tiene, entre otras ventajas la creación de una relación más directa entre los legisladores y su electorado, requiriendo que regresen a sus distritos originales para una nueva elección, logrando a su vez:

  • Incentivos para una mejor representación por parte de los legisladores, de tal manera que no se enfocarán únicamente en la promoción interna de su partido, sino pondrán más atención en las necesidades del electorado.
  • Se refuerza la responsabilidad del representante dado que incrementa el incentivo de ejecutar su rol, no dejando pasar el tiempo sin contribuir al trabajo legislativo.
  • El Legislador que ha sido elegido y quiere ser reelecto, debe cultivar al electorado, explicando su comportamiento.
  • El legislador toma liderazgo, argumentos, cifras y eventualmente, beneficios concretos a su distrito.
  • Profesionaliza al legislador en materias donde no se obtendría conocimiento en el corto plazo.
  • Los legisladores tendrían que votar basados en la realidad actual, pero teniendo perspectiva en la reelección, les daría el incentivo de poner más atención en temas de largo plazo.

Los limites creados a la reelección en México tienen sus orígenes en la experiencia histórica de la Dictadura del General Porfirio Diaz, donde, como establece Silva Herzog-Márquez, la reelección en un regimen autoritario significa la momificación de la clase política. La percepción negativa en la sociedad de los poderes públicos demuestra que la reelección legislativa no es vista como una medida positiva. De hecho, encuestas muestran que más del 50% de las personas consultadas tienen una opinión negativa a la reelección inmediata de sus representantes, mientras que menos del 20% contestan favorablemente y poco mas del 30% se muestran neutrales.

Desgraciadamente, eliminar la reelección inmediata ha creado un sistema de «clientela presidencial«, el cual se ha hecho evidente en muchas formas. Candidaturas a una diputación y senaduría han sido utilizadas como premio a funcionarios del gobierno o de los partidos politicos, que, en su mayoría, no tienen experiencia legislativa. De acuerdo con Emma Campos, solo el 13% de los representantes elegidos entre 1934 y 1997 habían sido reelegidos. Experiencia legislativa de reelección (no consecutiva) no ocurrió en el PRI durante su mayoría absoluta permanentemente larga en las Cámaras. De igual forma, este factor también se repite con los senadores todos los partidos donde la experiencia de una reelección es mínima y concentrada en unos pocos legisladores.

Por otro lado, en países con sistemas parlamentarios de gobierno, 75% de los legisladores tienen entre 6 y 20 años de experiencia en la Cámara de los Comunes. También, en países con sistema presidencial, no es difícil encontrar representantes con mas de 10 elecciones en el Congreso, siendo estos el 20% de los miembros de la Cámara. En Estados Unidos de America, 88% de los diputados y 65% de los senadores han sido reelectos. Entonces, no es un problema de tener un sistema parlamentario o uno presidencial. Sin la posibilidad de contar con una carrera parlamentaria, los diputados mexicanos no tienen incentivo en especializarse en areas en particular, quizá consideran que 3 años son suficientes para capitalizar aumentar su experiencia.

Reelección del Ejecutivo.

En relación con la reelección del Poder Ejecutivo, considero que una reforma constitucional al Articulo 83 no debe darse (por lo menos aún no), de forma que no aplique la reelección al cargo de Presidente, fenómeno discutido ampliamente. Sartori comentó en 1994 (hace únicamente 20 años) que los presidentes mexicanos tienen poderes casi dictatoriales, pero no son dictadores, y esto no ha sido erradicado completamente en México; afirmación que sigue presente hoy en día.

El sistema va cediendo terreno poco a poco, donde las características de una verdadera democracia, pluralismo y competencia abierta, se van dando. Hay que considerar, que los mismos beneficios que se tienen con la reelección legislativa se dan con una reelección del ejecutivo: relación más directa entre el presidente o el gobernador y su electorado (al menos en el primer sexenio), requiriendo que regresen a una nueva elección, logrando:

  • Incentivos para desempeñarse mejor en el cargo, poniendo más atención en las necesidades del electorado.
  • Se refuerza la responsabilidad del Ejecutivo dado que incrementa el incentivo de realizar su rol, no dejando pasar el tiempo sin contribuir al trabajo.
  • El Ejecutivo que ha sido elegido y quiere ser reelecto, debe cultivar al electorado, explicando su comportamiento.
  • El Ejecutivo toma liderazgo, argumentos, cifras y eventualmente, beneficios concretos al País.
  • Profesionaliza al Ejecutivo y su Gabinete en materias donde no se obtendría conocimiento en un solo periodo.
  • El Ejecutivo tendrían que trabajar basándose en la realidad actual, pero teniendo perspectiva en la reelección, le daría el incentivo de poner más atención en temas post-sexenales.

Sin embargo, si hoy en día el mismo partido ocupara la Presidencia y la mayoría absoluta del Congreso, casi se eliminaría por completo la separación de poderes consagrada en la Constitución, algo que en un país como México, sin una democracia consolidada, puede implicar el regreso a aquellos tiempos que ya ha superado.