La Segunda Vuelta Electoral

¿Que es la Segunda Vuelta? Esencialmente, para poder ser elegido en un cargo público, sin importar el tipo o nivel de elección donde aplica, es necesario obtener más de la mitad de los votos (50% de los votos +1, en el caso del sistema de mayoría absoluta); de no lograrse, los candidatos que obtuvieron más votos vuelven a contender en una segunda ocasión. La segunda vuelta tiene su origen en el siglo XIX, cuando nacieron casi todos los sistemas electorales, y se ha desarrollado desde entonces por décadas, siendo aplicada y revisada. En este sentido, apareció por primera vez en 1852 en Francia, cuando se estableció el Segundo Imperio con Napoleón III. Se aplicó nuevamente en su Tercera República y emergió con gran fuerza en su Quinta República a través de la Constitución de 1958 con la huella de De Gaulle. Podemos decir que es una institución electoral y constitucional puramente francesa.

En el caso específico del sistema electoral mexicano, se habla de segunda vuelta para referirse únicamente a las elecciones Presidenciales, debido a la necesidad de legitimar y proveer condiciones de gobernabilidad en el ejercicio del poder. Algunos países usan el sistema requiriendo la mayoría absoluta (al menos 50% de los votos +1); mientras que otros sistemas requieren una mayoría especial (entre 40% y 45% de los votos) para ganar la primera ronda. En la experiencia francesa, la elección de representantes en los distritos electorales requieren la mayoría absoluta en la primera ronda para ganar. Si esto no ocurre, todos los candidatos excediendo cierto porcentaje (5% de votos válidos en 1958, 10% del electorado registrado en 1966 y, actualmente 12.5% de los votos) pasan a la segunda vuelta. Dado que en la segunda vuelta puede haber más de dos candidatos, el método no asegura que haya un ganador con mayoria absoluta, razón por la cual, la práctica en la política francesa es que, los candidatos que legalmente tienen la oportunidad de participar en la segunda vuelta, pero tienen pocas oportunidades de ganar, declinan a favor de aquellos dos candidatos punteros, los que recibieron más votos.

En México, en 3 ocasiones, el único Estado que ha aplicado la segunda vuelta es el Estado de San Luis Potosí, siendo usado este sistema únicamente para sus Municipios: En la elección de 1997, de 58 Municipios hubo 23 segundas vueltas, y 18 de los punteros originales ganaron nuevamente, mientras que en 5 ganó el segundo lugar original. La segunda vuelta se aplicó nuevamente en las elecciones del 2000, con 18 segundas rondas; en 2003 con 5. Sin embargo, algunos actores políticos consideraron que la segunda vuelta vulneraba la democracia y el respeto al voto, ya que, al exigir la mayoría absoluta para ganar la elección, no se respetaban los votos de los ciudadanos en la primera vuelta. El 26 de Julio de 2005, la ley se reformó y el artículo correspondiente fue derogado.

En 2001, la Comisión de Estudios de la Reforma del Estado propuso aplicar la segunda vuelta en elecciones del Ejecutivo Federal y Estatal, a través del sistema de mayoría absoluta, dado que con el régimen presidencial multi-partidista podría darse el escenario donde la diferencia de votos para los dos candidatos punteros es reducida. Tal fue el caso de las Elecciones Presidenciales del 2006, en donde Felipe Calderón obtuvo 35.89% de los votos, mientras que Andrés Manuel obtuvo 35.33% de los votos (una diferencia de 0.56%); dando razones a López Obrador para cuestionar la elección ante el TriFE, situación que hubiera sido corregida con la segunda vuelta electoral.

La segunda vuelta electoral tiene tres ventajas importantes sobre otros sistemas electorales:

  • Provee legitimidad a candidatos elegidos (particularmente en elecciones requiriendo una mayoría absoluta para ganar la primera ronda): es más fácil de asimilar para el ciudadano común.
  • Provee claridad de intención del voto sobre las preferencias del electorado.
  • Provee más poder de decisión a los votantes de un candidato cercano a sus preferencias en la primera ronda, así como la habilidad, en la segunda ronda, de ratificar su primera intención de voto, o en su caso, cambiar su voto por uno más útil.

Por otro lado, tiene dos desventajas importantes:

  • Duplicidad de costos del proceso electoral.
  • Produce «fatiga» electoral, disminuyendo la participación ciudadana en la segunda vuelta; esta caída de nivel de participación debilita la razón principal de este sistema: proveer legitimidad al candidato ganador y certeza a la ciudadania.

Desde 1998, México ha desarrollado esencialmente un sistema de tres partidos (PRI, PAN y PRD), donde partidos menores tienden a crear alianzas con los más grandes. Este formato ha dado a México elecciones presidenciales muy cerradas, donde el candidato ganador no solo obtiene una mayoría de votos pequeña, sino muy cercana a su candidato opositor.

1994 2000 2006 2012
Primer Lugar 48.69% 42.52% 35.89% 38.21%
Segundo Lugar 25.62% 36.11% 35.33% 31.59%
Diferencia 23.07% 6.41% 0.56% 6.62%

Consecuentemente, para proveer más legitimidad al candidato ocupando la Presidencia de la República Mexicana, es importante que las iniciativas que se encuentren en el Congreso sean revisadas, para que la segunda vuelta se implemente. Como afirmó Giovanni Sartori en 2001:

«Olvídense del sistema que tienen ahora, les propongo uno de doble vuelta, una de sus variedades, no el francés; así el electorado decide cuáles son los partidos que van a la segunda ronda. En la primera expresan cuál es su primera preferencia y en la segunda ya se cuentan los votos con libertad».

La segunda vuelta desestima política ideológica y premia la política práctica, castigando al partido que tiene más enemigos que seguidores. Obligando a los partidos grandes a buscar coaliciones de gobierno y no coaliciones con fines puramente electorales (como sucedió con la coalición PAN – PVEM en el 2000).

¿Que versión de la segunda vuelta debemos aplicar en México? Los factores que hay que decidir a la hora de diseñar un sistema electoral de segunda vuelta son:

  • Porcentaje mínimo de votos obtenidos por el candidato puntero para ganar la elección en la primera vuelta: mayoría absoluta (50% + 1) o mayoría especial (más común entre el 40 o 45%).
  • Tener o no un margen diferencial entre los dos candidatos punteros (un 5% a 10%) para ganar la elección en la primera vuelta.
  • Definir un porcentaje minimo de votos  (como es el caso de Francia) o un número de candidatos punteros (el sentido común diría que los dos punteros) para pasar a la segunda vuelta.

Por los resultados históricos de las elecciones presidenciales, se puede establecer un margen diferencial de al menos 5% entre los dos punteros de la elección presidencial; elecciones donde la diferencia es menor al 5% son cuestionadas más. Con esta versión, hubiéramos tenido segunda vuelta en 2006 (cuando hubo un mayor conflicto post-electoral). Para añadir un candado más, se puede establecer un mínimo de 40% de votos para ganar la elección; en el caso más extremo tendríamos un ganador con 40% de los votos, un segundo lugar con 35% de los votos, y el resto de los partidos sumando 25%. Sumando este candado, hubiéramos tenido segunda vuelta en 2006 y en 2012.

Faltaría aún por definir quienes pasan a segunda vuelta. Mi sugerencia es que pasen únicamente los dos candidatos punteros, sino es muy probable que en la segunda vuelta haya más de dos candidatos, y podríamos caer en el supuesto de que no haya un ganador con mayoria absoluta. Esta Reforma Electoral no sería definitiva, pues habría que confirmar, con la práctica, que la percepción de la ciudadania es que la segunda vuelta da legitimidad, certeza, claridad y poder de decisión en la elección.