No corresponde a otras Naciones hacer la Política Exterior Americana

En Estados Unidos, los noticieros acaparan la atención de los televidentes, principalmente con las noticias derivadas de la presencia del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.

Y no es para menos, toda vez que los sucesos y señales políticas que se han sucedido en el contexto de los poderes, ejecutivo y legislativo, sacan chispas por los roces, intereses y estrategias políticas que se despliegan, no solo en los dos niveles de gobierno, sino en los dos principales partidos, el demócrata en el poder, y el republicano que aspira a ocupar ese lugar en las próximas elecciones federales.

Pero, vayamos por partes para aclararnos este panorama que ha impactado el panorama internacional: primero; Netanyahu intentó reunirse, nuevamente, con el Presidente Barack Obama, la respuesta a su petición fue de que ya se habían agotado las conversaciones sobre el tema, obviamente, se trataba de que el primer ministro israelí intentara forzar la decisión ejecutiva para detener el programa nuclear de Irán.

No satisfecho con la respuesta, Netanyahu no se dió por vencido y se dirigió a Washington sin invitación presidencial ni oficial. Se encontró con que las puertas de la Casa Blanca estaban cerradas para él. Así que acudió a sus contactos para que fuera recibido por los Senadores, y parcialmente lo consiguió.

El ala ultraconservadora del Partido Republicano lo recibió en el Capitolio; los senadores demócratas no asistieron. Además, el secretario de estado, John Kerry se encuentra en Centroamérica, y pues tampoco pudo reunirse con el primer ministro israelí. No obstante, Kerry, urgió a su homólogo iraní, a ultimar las negociaciones nucleares con las potencias mundiales, que, por cierto, han estado congeladas durante largo tiempo. Kerry le hizo saber, que la intención de su gobierno era la de ultimar y cerrar el asunto a finales de marzo, o sea, ¡apúrenle! Porque el tiempo sigue corriendo.

Así las cosas, Netanyahu no tuvo otra salida que utilizar el único foro que le quedaba, los micrófonos del Capitolio y una audiencia republicana de ultraderecha. Así que de «su ronco pecho«, lanzó una perorata contra el Presidente Obama, acusándolo de que su acuerdo «no ofrece alternativas viables.» Agregó: Si los planes de Obama prosperan, el mundo afrontará en unos años «un Irán más peligroso, un Oriente Próximo lleno de bombas nucleares, y una cuenta hacia atrás que será una pesadilla nuclear potencial

¿En qué consiste el acuerdo? Básicamente, en levantar las sanciones impuestas a Irán por las potencias aliadas (NATO), a cambio de concesiones, entre ellas, un periodo de un año, suficiente para que Irán lograra terminar la bomba en caso de que decidiese romper lo pactado; el acceso de inspectores; y la vigencia del acuerdo de 10 años como mínimo. El límite para estas negociaciones es el 31 de marzo del 2015.

Al respecto, el Presidente Obama, afirmó que el primer ministro israelí no ha ofrecido alternativas posibles; «ni las sanciones de una guerra evitarían que Irán se arme.» Por su parte, Nancy Pelosi, líder de la mayoría demócrata del senado, afirmo que el discurso de Netanyahu pronunciado en el Capitolio «fue un insulto a la inteligencia de los Estados Unidos

Así las cosas, esta situación refleja, por supuesto, que las relaciones entre los dos países se han tensado, pero muestra también, la parte trasera del problema. Me explico: en Israel, las elecciones para elegir primer ministro, están a la vuelta de la esquina; Netanyahu, por supuesto, quiere reelegirse por lo que el lograr un acuerdo contra Irán le aseguraría repetir en el cargo.

En Estados Unidos, la batalla electoral ya se inició también; así lo muestra la cuestión migratoria que los republicanos le han detenido en una corte texana al Presidente Obama; y ahora, apoyando los desplantes de Netanyahu contra el presidente como lo ha sido el desafío de su discurso en el Capitolio, sucesos que reflejan una la lucha política entre los dos principales partidos que promete será encarnizada, cuando se enfrenten en las elecciones federales por la presidencia de los Estados Unidos, Hillary Clinton y «Jeb» Bush.

Finalmente, es válido recordar en estos momentos de enfrentamientos políticos entre dos líderes políticos, una afirmación del presidente Ronald Reagan durante una visita de otro líder israelí cuando declaró: «No corresponde a otras naciones hacer la política exterior americana.«