La Educación en Oaxaca

Las noticias del viernes pasado acerca de las reducciones del gasto público, para la mayoría de los que vivimos en México no fueron nada agradables y si preocupantes. Es cierto, hay que prevenir, no hay que endeudarse, hay que ser prudentes, positiva señal para los financieros internacionales al proyectar, con estas medidas, decisiones duras pero necesarias por parte del gobierno mexicano.

De acuerdo, pero «el apretón del cinturón» corta de tajo planes y programas de desarrollo en todos los órdenes como lo es el educativo. Y este rubro es el que hoy nos ocupa en estas líneas. En efecto, la educación en el país resultará afectada con una reducción de 7,800 millones de pesos.

La educación para los economistas no significa un gasto, más bien este rubro es considerado como una inversión a corto, mediano y largo plazo.

Muy difícil para cualquier país seria desarrollarse sin cuadros preparados y educados en las ciencias, las artes y humanidades. Un pueblo sin educación es como un ente incompleto, sin alma, sin cerebro, sin destino ni futuro; sería como negar su propia naturaleza, su humanidad; no se estaría afirmando y si negando.

Por este motivo, preocupa la repercusión que tendrá este recorte al gasto público en materia tan delicada, tan necesaria como indispensable. El recorte le pega a Oaxaca en donde más le duele si tomamos en cuenta que el estado ocupa el tercer lugar a nivel nacional con mas rezago educativo, según censo del INEGI del 2010 y que señala también que un 16.9 % de la población mayor de 15 años es analfabeta, mayoritariamente mujeres, toda vez que hay dos mujeres analfabetas por cada hombre y cuando ellas han podido acudir a la escuela, únicamente alcanzan una escolaridad promedio de 6.6 años, en contraste con los hombres que alcanzan un promedio más alto con 7.3 años.

En este sentido, el Instituto de la Mujer Oaxaqueña en coordinación con el Instituto Estatal para la Educación de los Adultos, han estado participando en acciones concretas, a fin de reducir el analfabetismo entre las mujeres, puesto que de los 570 municipios del estado 451 tienen población analfabeta.

Mayormente, los analfabetos son las personas más pobres del marco social. No saben leer ni escribir, acrecienta las diferencias sociales, las de género, que como hemos mencionado líneas arriba, la mayor parte del analfabetismo en Oaxaca lo conforman las mujeres. Datos del IEEA «confirman que la mitad de la población oaxaqueña esta en rezago educativo» y las cifras empeoran si tomamos en cuenta la posibilidad “de que algunas personas mayores recibieron certificados sin realmente haber cursado los estudios.

Hay que agregar que en Oaxaca, 17 de cada 100 personas de 15 años y más, no saben leer ni escribir. “A nivel nacional…son 8 de cada 100 habitantes.

En base a estas dramáticas cifras, hace algún tiempo se hizo un proyecto para crear la Universidad Intercultural del Estado de Oaxaca, planeada para llegar a ser una institución de alto nivel académico y con sólida presencia internacional, certificada en todos sus ordenes administrativos, de gestión y sobre todo, académicos, los cuales serian acreditados por las autoridades académicas del más alto nivel del gobierno federal.

Esta universidad tendría una poderosa vinculación con su entorno, que condujera a la diversidad, al intercambio de experiencias, al desarrollo de una política intercultural, respetuosa de las etnias, culturas y tradiciones de Oaxaca, para lograr siempre, el respeto a los derechos humanos y equidad entre hombres y mujeres indígenas.

Por último, es importante señalar que desde hace 40 años la UNESCO ha estado celebrando el 8 de septiembre como el día internacional de la alfabetización, ya que “se trata de un derecho humano, un recurso para la autonomía personal y un factor de desarrollo social y humano…es esencial para erradicar la pobreza, reducir la mortalidad infantil, detener el crecimiento demográfico e instaurar la igualdad entre los sexos y garantizar el desarrollo sostenible, la paz y la democracia.»

Estos planes, proyectos y programas para Oaxaca, muy probablemente resultarán afectados con los recortes del gasto público anunciado por el secretario de Hacienda, Luis Videgaray el viernes pasado, y preocupa al tratarse de un Estado urgido de una acción educativa a ultranza y que ahora la reducción de los dineros lo golpea irremediablemente.