¿Por qué este «Blog»? (3a Parte)

Como mencioné en la primera parte de este artículo: soy empresario. Creo en el trabajo duro para salir adelante. Así me lo enseñaron mis padres, y así espero poder enseñarlo a mis hijos. No siempre tuve suerte, pero con perseverancia salí adelante. Creo que se debe apoyar a los negocios de este país: micros, pequeños, medianos y grandes; sin importar su tamaño. Sean trasnacionales o «Pepe y Toño.» Son los entes generadores de empleos. No podemos depender del Gobierno para dar empleo a todos, al contrario, deberíamos exigir que el aparato administrativo sea lo más mínimo posible para reducir el gasto y usar ese dinero de forma mas eficiente. Lo que el Gobierno puede hacer es reducir la complejidad para la creación de empresas, y dar facilidades a estas para que prosperen y generen más empleos, y estos a su vez sean mejor remunerados. Más empleos, menos pobreza y desigualdad, menos crimen y violencia, más productividad y prosperidad, creando un ambiente mas propicio para el desarrollo de nuevas empresas, e incluso mayor inversión extranjera. Un círculo virtuoso que genera una economía fuerte y bienestar general.

Sin embargo, además de que este proceso toma tiempo, hay grupos mucho más vulnerables que otros. Para estos existen los programas sociales del Gobierno. Estos programas deberían estar enfocados en erradicar el problema de la extrema pobreza. Además de aliviar económicamente a estos grupos, se les debe enseñar y capacitar a salir adelante por sus propios medios:

«Regala un pescado a un hombre y le darás alimento para un día, enseñale a pescar y lo alimentarás para el resto de su vida.»

Proverbio Chino

Frase que sigue presente hoy más que nunca. El Gobierno no debe enfocarse en entregar beneficios, sino en dar oportunidades. Ayudar a las comunidades a ser más sustentables. El problema radica en dos puntos importantes: El primero, que el Gobierno está manejado por personas con intereses políticos, y estos programas sociales son aplicados donde mejor les conviene a ellos y no necesariamente en las comunidades más necesitadas o donde podrían tener un mayor impacto. El segundo problema es que el Gobierno no puede cubrir todos los rincones del país.

Afortunadamente, existe la sociedad civil, que puede y debe organizarse a través de fundaciones de asistencia, para atender las necesidades que el Gobierno no logre cubrir. Lo que el Gobierno no hace, nos toca a nosotros hacerlo.

Continuará…